El sindicalismo que enferma
DEL DOMINIO PÚBLICO
Hay sindicalismos que enferman por estar contaminados con intereses personales o de grupo, y el de Guadalupe Pichardo Escobedo en la Secretaría de Salud de Michoacán es una clara muestra, digna de análisis como cuando se busca la cura a un virus lesivo.
El autor material fue, otra vez, Jorge Luis Alejandre Guzmán, médico gestor del Seguro Popular y persona identificada en el grupo de Pichardo. Cámaras del hospital captaron cuando llegó acompañado de otras personas sin poder lograr su objetivo.
No es un secreto que sobre el médico gestor pesan acusaciones por sustracción de medicamentos, ausentismo y realizar actividades fuera de sus funciones.
Y no es la primera vez que la líder sindical se ve involucrada en este tipo de maquinaciones. Hace algunas semanas también fue exhibida una lista de familiares de Pichardo que aparecen en la nómina de la SSM, incluidos hermanos, sobrinos, dos hijos y un cuñado.
Aunado a eso, la Secretaría de la Contraloría lleva a cabo una investigación por el destino de más de 800 mil pesos que Pichardo cobró en 2017 para supuestas comidas y eventos de su sindicato. Lo delicado es que el gasto no fue transparentado.









