Marco Antonio, con la decisión de luchar
En entrevista exclusiva para El Sol de Morelia, Tony nos plática su pasión por ayudar a la gente y cómo venció el cáncer siendo tan joven
RAFAEL PINEDA
Mi mamá llegó al lugar mientras los bomberos combatían aquel voraz incendio. Recuerdo que volteé a ver a mi madre y le dije: ‘mira mamá un día seré bombero y manejaré ese camión’. Años después tuve esa gran oportunidad
Marco Antonio Adame García es paramédico y rescatista. Nació el 2 de diciembre de 1986 en Zacapu, Michoacán. Viene de una familia muy humilde y es el menor de tres hijos.
Durante mi infancia siempre admiré a los bomberos y paramédicos, y sentía una fuerte atracción por las ambulancias y camiones de bomberos, esto hizo que me dedicara a esta hermosa y noble profesión
Necesidad de ayudar
Combate al cáncer
Me sentía triste y enfermo, sobre todo incompleto porque tuve que abandonar temporalmente ambas corporaciones por restricción médica. Mi tratamiento era fuerte y muy doloroso, y las reacciones secundarias de la quimioterapia me dañaban bastante, hasta por seis días
En algún momento Tony pensó que ahí terminaría su historia. “Llegó el momento en que ya no podía ponerme de pie, sentía que terminaría mi historia”.
Tras una depresión que lo tiró en la cama, a pesar de que el tratamiento estaba funcionando con éxito, los médicos le permitieron regresar a sus actividades diarias. “Mi ambulancia y camión de bomberos me hacían mucha falta”.
Fue el 13 de julio de 2005 donde se me otorgó mi alta y mi cura, quedando con cita abierta, siendo hasta el día de hoy que no he presentado nuevamente síntomas y sigo haciendo lo que me apasiona: ayudar y ayudar
Marco Antonio Adame García
























