Orizaba tiene muchas cualidades que la caracterizan como un destino turístico imperdible, desde su ubicación cercana al volcán Pico de Orizaba, hasta sus atractivos dentro de la ciudad como Palacio de Hierro, el teleférico en el Cerro del Borrego y, por supuesto, su zona de Monumentos Históricos; esta última siendo importante para su patrimonio.
La zona de Monumentos Históricos, declarada mediante decreto en el Diario Oficial de la Federación el 25 de enero de 1985, abarca edificaciones que se encuentran en el centro de la ciudad y que datan de los siglos XVI al XIX, las cuales destacan por haber formado parte de la historia virreinal.
Esta zona comprende un área de 53 manzanas, un poco más de 0.12 kilómetros cuadrados, en donde se encuentran edificios religiosos, casonas y palacios de gran importancia arquitectónica. Estos espacios y su estructura urbana conservan el testimonio de excepcional valor para la historia social, política y del arte en Orizaba y México.
El decreto federal resguarda a más de 100 edificios, donde el tiempo pareciera haberse detenido entre la época colonial y la era industrial. Este documento establece la protección, conservación y restauración de las expresiones urbanas arquitectónicas de mayor relevancia, que forman parte del patrimonio inmueble de la “Pluviosilla”.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) mantiene un registro de las calles que pertenecen al perímetro de la zona de Monumentos Históricos. De acuerdo a ellos, son las siguientes: Francisco I. Madero, Colón, Norte (1, 4, 5, 6, 7, 9), Sur (2, 3, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 13, 23), Oriente (2, 3, 4, 6, 7, 10) y Poniente (2, 4, 5, 7).
Estas calles albergan, en su mayoría, edificios religiosos como: la Parroquia de San Miguel, los templos El Calvario, San Antonio, la Concordia, Santa María de los Siervos y Santa Gertrudis. Así mismo los templos y ex conventos El Carmen, San Juan de Dios y San José de Gracia. Además, el Ex-Oratorio de San Felipe Neri y la Capilla de Nuestra Señora de la Soledad.
También se encuentran espacios abiertos como la Plaza de Armas, Plaza del Carmen, Plaza de San Juan de Dios, el Parque Abelardo López y la Alameda Prado Colón. Otros edificios emblemáticos que cabe mencionar son el Teatro Ignacio de la Llave, el Instituto Regional de Bellas Artes y el Palacio municipal.
De los lugares turísticos más conocidos y que forman parte de la zona de Monumentos Históricos está el Palacio de Hierro, una joya del Art Nouveau, diseñada por Gustave Eiffel. Su presencia rompe con la tradicional arquitectura de mampostería y piedra, recordando que Orizaba, fue en su momento, la ciudad más moderna del estado.
La labor del INAH ha sido fundamental en este sector, recientemente se han intensificado las labores de restauración de recintos, para preservar la historia y continuar manteniendo el legado histórico colonial de la ciudad. Recorrer esta zona invita a observar con detalle las edificaciones que nos recuerdan la historia de nuestro país.