La envidia y el éxito
Fue en ese momento cuando decidió que nadie podía ganarle. Debía empezar a trabajar en sí misma con más ahínco para sobresalir en todo lo que emprendiera.
La Prudencia, al percatarse de su presencia, notó que la sombra que emanaba crecía rápidamente, tratando de apoderarse de la conciencia de los demás. Entonces emitió una alerta, tomó el micrófono y dijo:
Este texto muestra a la Envidia como una emoción perjudicial, pero que, al mismo tiempo, puede convertirse en una fuerza motivadora para el constante mejoramiento personal.














