El espíritu de las fiestas decembrinas
Las fiestas decembrinas nos remiten a experiencias muy entrañables de la infancia, que vivimos en compañía de la familia y amigos, viene a nuestra memoria todas las celebraciones en las que hemos participado dejándonos felices recuerdos.
Aunque el consumismo es uno de los aspectos más criticados durante esta época no se puede negar, que para muchos dar regalos implica generosidad y un intento por sorprender con algo que proporcione ilusión al destinatario.
Si bien la mejor época para inspirar buenos sentimientos es la navidad, la mejor etapa de la vida para fomentarlos es la niñez, la infancia es el momento idóneo para comunicar a los niños el espíritu de la navidad, enseñarles lo que significa ser un buen compañero, buen amigo, buena persona.
Es un buen momento para promover gestos solidarios en los niños, inculcar que no sólo son importantes las necesidades propias, fomentar a que dentro de sus deseos de navidad se incluyan peticiones para otros, incentivar a regalar sus juguetes a otros niños más necesitados, a compartir sus juguetes con hermanos o familiares.
Es momento de dar protagonismo al ceder, esperar, cuidar, repartir, ponerse en el lugar del otro, ser cómplice, ser amable, ser educado.
“No existe la Navidad ideal, solo la Navidad que usted decida crear como reflejo de sus valores, deseos y tradiciones” (Bill McKibben)
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