Nuevos Horizontes | Mucho calor, poca reforestación
El cambio climático, la alteración de los fenómenos meteorológicos que hoy son más frecuentes e intensos, es una realidad desconocida o negada por muchos líderes políticos nacionales y mundiales.
Un asentamiento humano destruye el entorno para satisfacer necesidades de vivienda, alimentación, vestido, agua, energía y prácticas productivas. Son la vegetación, el suelo, los manantiales, la fauna terrestre y acuícola, las principales fuentes de abastecimiento.
El desconocimiento de los ciclos naturales ha conducido al agotamiento de los recursos, producto de una cultura con fuertes tendencias extractivas que no toman en cuenta las necesidades de las futuras generaciones.
Esta situación se ha combinado, con la pérdida de la vegetación que amortigua las cantidades de CO2, al fijarlo en productos orgánicos, y con el grave desconocimiento ambiental de la sociedad.
No existe en México una cultura ambiental que permita aprovechar racionalmente los recursos naturales, porque el sistema educativo nacional no lo incluye de manera suficiente en los contenidos curriculares y, tampoco existen políticas públicas al respecto.
El deterioro ambiental hoy lo vemos como algo normal, sin ruborizarnos.















