¿…Traidor de quién...?
Como siempre en reunión cafetera de amigos (unos muy inteligentes y otros solo toman café gratis), uno de los primeros nos mostró un libro que dijo se lo obsequió su amigo periodista.
El libro está prologado maravillosamente por Enrique Krause.
Interrumpió un cafetero y opinó: “este libro es un pastel de cultura y sabiduría”.
Se afirma por los conocedores del tema, que la historia de la denominada “Conquista de México, no ha concluido, que falta mucho por descubrir y aclarar”.
Sobre ello se han escrito muchos y valiosos libros, y aun así prevalecen dudas y pasajes míticos, imaginarios y alguna que otra suspicacia. Como decía el maestro de la materia: “La Historia de la Conquista está aún caliente”.
El tema es que dicha obra de Bernal Díaz del Castillo está considerada como trascendente e importante es “una auténtica obra de arte literario” en relación a la mencionada “conquista”.
Aclaro, este tema surgió en plática de café tendiente a cultivarnos, porque se maneja la idea que a veces la historia se confunde al usar palabras que no coinciden con la realidad, como veremos en el caso de “La Conquista”.
Por ejemplo, por qué parte de la población y algunos autores han dicho que La Malinche Malinalli o Marina, así como Los Tlaxcaltecas se portaron como traidores en la denominada “Conquista de México”.
Se señaló que la Malinche sirvió a Cortés como su intérprete o traductora en ese proceso bélico. Igual se dice de los Tlaxcaltecas, quienes se aliaron a Cortés para pelear contra los Mexicas.
Se concluyó que nadie de los mencionaos fue traidor; La Malinche en ningún momento se fue a ofrecer como tal a Cortés; ella fue secuestrada y llevada como regalo que se le daba después de la batalla de Centla.
Creo que ese criterio “político” de división, de culpas, tal vez de odio, tal vez racial, haya sido el causante a usar la palabra “traidores”. Por eso el maestro, dijo; que la historia de la conquista no se ha “enfriado”.
















