
Tras cinco años de gobierno y a tan solo 8 meses de que culmine el mandato del actual presidente de la república y su cuarta transformación, es menester comentar que nos deja, ¿Cuál es el legado? Las magnas obras, el desarrollo económico del sureste, la disminución de la violencia y el fin de la corrupción, son algunas de las cosas que inentendiblemente se presumen por la actual administración, si esto es cierto o no es tema de otra columna, pero lo que de manera objetiva si es un hecho es que dos de las herencias más importantes que dejara, son sin duda los programas sociales y la militarización del país.
Respecto a esto último como han cambiado las cosas en un par de años, en la memoria colectiva del pueblo de México aun están las imágenes y los discursos del presidente López Obrador y sus cercanos, manifestándose en contra de gobiernos pasados por el uso en su administración de nuestras fuerzas armadas, de hecho una de las frases más sonadas en los comicios del 2018 era la promesa de regresar al ejército a los cuarteles, pero esto no sucedió, el ejército no solo no volvió a sus cuarteles, sino que se convirtió el principal respaldo de este gobierno, la importancia de nuestras fuerzas castrenses para el gobierno, resulta evidente si consideramos que el ejército mexicano tiene injerencia en los aeropuertos de Santa Lucia, AICM, Palenque, Toluca, Chetumal y la nueva aerolínea de mexicana, controla la operación del espacio aéreo mexicano, los ductos de PEMEX, puertos y aduanas, el tren maya, el tren transpeninsular y los bancos del bienestar.
Y como en toda institución existen personas de las que se tienen buenas referencias y personas de las que no, una de ellas es el ex secretario de la defensa nacional en el sexenio de Enrique Peña Nieto, Salvador Cienfuegos Cepeda o como le conocen el padrino, un ex secretario detenido en el 2020 por la administración para el control de drogas de los estados unidos a quien de acuerdo al departamento de justicia de este país, se le imputaban cargos por tráfico de drogas, lavado de dinero y vínculos con el crimen organizado y que además está ligado al caso Ayotzinapa en México.
Con ese contexto es entendible la polémica que desato la imagen del Presidente de la república condecorado con la medalla Bicentenario del “Heroico Colegio Militar” a Cienfuegos, en un evento que conmemoraba los 200 años de la fundación del colegio militar a pesar de que en el pasado el propio López Obrador dijera y cito: “Estamos viviendo una situación inédita, porque está detenido por la misma acusación que García luna, el ex secretario de la defensa durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, esto es una muestra inequívoca de la descomposición del régimen, de como se fue degradando la función publica, la función gubernamental”, las críticas por supuesto no se hicieron esperar y en la mañanera del día siguiente el presidente, volvió a arremeter en contra de los medios de comunicación que difundieron la noticia y salió en defensa de Cienfuegos, a quien exonero del caso Ayotzinapa y dijo que las acusaciones en los estados unidos, fueron fabricadas por la DEA.
Pero el caso Cienfuegos no fue la única polémica en el evento del heroico colegio militar, en el que repito, no era un evento cualquiera, pues conmemoraba los 200 años de su fundación y ahí la actual administración invito a las delegaciones militares de Nicaragua, Venezuela, Cuba y Rusia, en lo que parece ser ya una provocación en contra de quienes condenan la invasión de ese país a ucrania y manda un pésimo mensaje al mundo, que vive un contexto bastante complicado con la situación actual en Israel, tras los ataques terroristas vividos por la organización Hamas, suceso que por cierto, el inquilino de palacio nacional, no ha condenado, por lo que citando al propio presidente de la república y en tiempos de definiciones “Fuera Máscaras” ¿En qué bando se encuentra el gobierno mexicano?