Barrio de Santiago, de poblado a núcleo social de élite en el siglo XX | Los tiempos idos
Santiago fue considerado un poblado por su lejanía y sus pocos habitantes, hasta que en el siglo XX los empresarios comenzaron a invertir en la zona
Erika Reyes / El Sol de Puebla
A principios del siglo XX, el barrio se volvió un núcleo social de élite cuando los empresarios comenzaron a invertir en la zona, muchas familias españolas se asentaron ahí y llegó monseñor Figueroa a la parroquia.
Orígenes del barrio
Cuando se fundó la Ciudad de los Ángeles se hizo una traza que delimitó la población. El centro fue habitado por españoles y los indígenas se manifestaron en las orillas de la ciudad, junto a los caminos que llevaron a sus poblaciones.
El pueblo y su vocación
Los agustinos se asentaron en la zona unos años después de la fundación de la ciudad. Comenzaron la construcción del templo de Santiago en 1550, también edificaron el cementerio y un convento, que ellos administraban.
El antiguo monasterio se fue quedando en ruinas. Actualmente una parte del edificio es la escuela que está a un costado de la iglesia y otra parte es el edificio de Cáritas que está sobre la 13 Sur (antiguo Hospital del Corazón de Jesús).
La peste colonial
A mediados del siglo XVIII, se corrió el riesgo de que el Barrio de Santiago quedara deshabitado debido a las epidemias que asolaron la ciudad.
Además de que se perdieron muchas vidas humanas lo que causó que barrios enteros quedaran diseminados , se perdió documentación importante y Santiago no se recuperó hasta el siglo XX.
Intento de destrucción
“Los franceses se apoderaron muy fácil del templo de Santiago porque no se había fortificado al considerar que estaba muy lejos del círculo defensivo” , dice.
Cuando se realizó la revisión correspondiente, se dieron cuenta de que los indígenas del barrio habían cortado los cables que llevaban el impulso eléctrico para hacer estallar la pólvora y así evitaron que destruyeran su iglesia.
Una nueva era
En esta época se estableció la fábrica de hilados y tejidos “La Unión” que representó muchas fuentes de empleo para los habitantes del barrio y para algunos vecinos del antiguo pueblo de San Baltazar.
Estaba sobre la calle 11 Sur, entre la 19 y 21 Poniente. Pero la fábrica llegó a abarcar toda la manzana hasta la 13 Sur, a excepción de la casa número 1906, porque el dueño nunca quiso vender.
Más tarde, el dueño de La Unión, estableció la fábrica “La Reforma” que estaba en la 17 Poniente y 11 Sur. Existieron otras fábricas del ramo pero de menor importancia como San Jorge, Santiago, El Triunfo y Textiles Agua Azul.
Crecimiento del barrio
El barrio de Santiago comenzó a crecer a inicios del siglo XX . En 1922, surgió la colonia del Pensador Mexicano y a través de tres calles la ciudad de Puebla quedó unida con el barrio.
En esa época muchos poblanos acostumbraban ir de día de campo al cerro de San Juan (hoy colonia La Paz). Paseaban por el rancho de San Sebastián que tenía prados muy bonitos, magueyales y su propio quiosco.
“También iban a las carreras de caballos que salían de la ermita de San Juan (cerro de La Paz) hacia la iglesia de Santiago, por la Calle de las Carreras, hoy vendría siendo la prolongación de la 19 poniente”, asegura el investigador .
Ahí se practicaron deportes con una marcada influencia europea como el futbol, pero también se convirtió en un sitio de reunión para la comunidad española de Puebla. Después se volvió campo de beisbol.
Núcleo de élite poblana
En 1938 se inició la construcción de un nuevo edificio para la primaria del Instituto Oriente , sobre la 21 sur, entre la 9 y 11 Poniente (hoy UPAEP). La secundaria y preparatoria de la institución se establecieron en la 9 Poniente 1508.
Para 1950, William Jenkins fundó el club deportivo Alpha I, sobre la 21 sur entre la 9 y 11 Poniente. A un lado del Instituto Oriente.
Un santuario aristocrático
En esta época fue destruido el antiguo altar barroco y fue remplazado por trabajo de mampostería, una concha con sus angelitos, que fue elaborado por el escultor, Emilio Hernández Montiel.
Vivir en Santiago
“Hice muy buenas de migas con monseñor Figueroa, al que le decían el Chanclas de Oro y para él no era ofensivo. Tenía muy buen humor, se sabía muchísimos chistes que siempre me contaba” , agrega.
La familia Merino Benítez siempre vivió en la colonia Santiago. Cambiaron cuatro veces de ubicación dentro de la misma zona, antes de que su padre comprara su vivienda en la 13 poniente, entre la 23 y 25 sur.
Aquellos viejos tiempos
José dice que cada año, a principios de enero, siempre había corridas de toros y traían muy buen cartel porque siempre se llenaban e inclusive venía gente de Ciudad de México a la plaza.
Parte de su diversión era ir a caminar encima de los carriles de los encierros para ver a los animales. Recuerda que el Parque Asturias estaba en la esquina de la 17 Sur y 9 Poniente. Frecuentaban el Paseo Bravo que dice era su cancha de futbol.
Merino recuerda una Puebla tranquila y segura , en la que una actividad común era andar por los caminos que todavía no estaban pavimentados, para llegar a un lugar de interés.
Zona universitaria
El siglo XX detonó la construcción de fraccionamientos residenciales en Puebla que contaban con todos los servicios y eran adecuados a la modernidad. El auge fue durante la segunda mitad del siglo. Poco a poco el barrio de Santiago se fue despoblando.
Hoy la zona está repleta de estudiantes de Puebla y de otros estados, incluso extranjeros, que se alojan en las viviendas del Barrio de Santiago.








































