Constituye un ejemplo de ciudad colonial portuaria, que desempeñó un importante papel económico y estratégico para la corona española; que conserva aún en su traza urbana y en los monumentos que la conforman un notable nivel de integridad.
Por todas estas razones y porque es una de las pocas, realmente pocas ciudades en nuestro país que han sido reconocidas como herencia de la humanidad, vale la pena conocerla y aquí te presentamos algunos de sus principales atractivos turísticos.
FUERTE DE SAN MIGUEL
FUERTE DE SAN JOSÉ "EL ALTO"
NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD
BALUARTE "SANTIAGO"
PUERTA DE MAR
PUERTA DE TIERRA
CATEDRAL DE NUESTRA SEÑORA DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN
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“Patrimonio de la Humanidad” es un título otorgado por la Unesco a sitios específicos del planeta (sean bosque, montaña, lago, cueva, desierto, edificación, complejo arquitectónico, ruta cultural, paisaje cultural o ciudad) que representan una importancia cultural o natural excepcional para la herencia común de la humanidad.
En todo nuestro país contamos con únicamente diez ciudades –entre ellas Puebla- que han logrado obtener este nombramiento. Entre ellas está Campeche, la cual quedó inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial el 4 de diciembre de 1999, famosa por sus imponentes murallas y sus sistemas de defensa representados en sus fuertes y baluartes, que en algún momento de su historia ayudaron a protegerla de las invasiones piratas.
La ciudad de Campeche es una de las ciudades fortificadas del Caribe mexicano y la única que aún conserva, casi completo, este importante patrimonio cultural. Esta arquitectura militar de los siglos XVII y XVIII, representa un valor universal excepcional reconocido por UNESCO y junto a 1,600 fachadas de casas y edificios, calles, banquetas y parques del corazón urbano, actualmente ha sido rescatada para cobrar nueva vida en su recinto amurallado y sus barrios tradicionales, que enmarcan una cultura colmada en tradiciones, color, fiestas y en su gente.
Se construyó en el cerro de “Buena Vista” a finales del Siglo XVIII cuando Inglaterra había ocupado la Florida y lo que actualmente es Belice, y despertaba el temor de ocupar tierras peninsulares. Ese ataque jamás ocurrió. Este fuerte, junto con el de San José, convirtió a la fortificación de Campeche en la mejor defensa de toda América latina. Actualmente ahí se encuentra el Museo de Arte Maya con piezas tan destacadas como las máscaras de Jade de Calakmul; dos rampas hoy escalonadas nos llevan a los techos desde donde se tiene una hermosa vista de la ciudad y de la bahía. A la orilla de la costa puede observarse la Batería de San Luis.
En la parte superior del vano de entrada se lee inscrito en la piedra “9 de agosto de 1792”, fecha en que fue concluido. Se encuentra en el cerro de barlovento, posee un foso y puente levadizo, en su centro un aljibe se hace notar por su brocal, y una rampa escalonada lleva a la parte superior. Al igual que el de San Miguel, frece una vista única de la ciudad, de la bahía y de la extensa Reserva de los Petenes. En sus salas se resguardan bellas obras de artillería, escudos y armas de diferentes épocas, así como modelos a escala de embarcaciones.
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Su nombre lo debe a la virgen patrona de los marinos, es el fuerte de mayor tamaño de todos los construidos. En su gola o patio interior se observa el brocal del aljibe, las crujías y la rampa que lleva a los techos desde donde se puede caminar sobre el paso de ronda de la muralla, que desde un extremo lleva a la puerta de tierra y desde el otro aproxima a una hermosa vista de la catedral. Hoy alberga el museo “Román Piña Chan”, donde se exhiben piezas monolíticas labradas procedentes de diferentes sitios arqueológicos de ese Estado.
Fue el último de los ocho en concluirse, su forma actual difiere en mucho del original que era similar al de San Carlos, actualmente en la parte superior de su entrada se lee 1704, aunque no precisamente corresponda a la fecha de la conclusión de todo el recinto totalmente amurallado: poco antes de 1710. La modesta construcción actual alberga un Jardín Botánico llamado X’much haltún, que cuenta con un interesante listado de plantas de la región.
Fue el primero de los accesos construidos y el primero también en ser demolido a finales del siglo XIX. Durante dos siglos fue la entrada y salida para aquellos que utilizaban el único medio de comunicación en aquel entonces: la navegación. En los años de 1800 se le anexaron dos crujías y un portal que sirvió para alojar a los centinelas que la custodiaban similar al cuerpo de guardia existente en el polvorín. En 1957 fue reconstruida, pero fue hasta 1997 cuando se unió nuevamente por un lienzo de muralla al baluarte de la soledad.
La Puerta de Tierra es una construcción que permitía defender el acceso a la ciudad desde cualquier ángulo. El muro está delimitado por un foso y cuenta con troneras desde las que se disparaban armas de fuego. Cuenta con habitaciones anexas las cuales eran ocupadas por el guardia y la tropa en turno. En la parte superior de la Puerta cuenta con un sistema de defensa donde se atacaba al enemigo en caso de lograr el acceso.
Su construcción de comenzó a planear alrededor del año 1605 y hasta 1705 fue cuando el obispo en turno bendijo la iglesia. En 1760 se concluyó la ampliación hasta las dimensiones actuales, incluyendo la torre poniente conocida como “La Española”. La otra torre, “La Campechana” se erigió en 1850. La fachada principal, de dos cuerpos, está revestida de cantera tallada y enmarcada por dos pilastras. En el alféizar de la ventana, la imagen de “La Concepción”, patrona de la ciudad a cuya advocación está consagrada la parroquia. Dos ojos de buey complementan la iluminación del coro interior. El remate curvilíneo de la fachada es característico del barroco, pero son sus torres los elementos que más significan del conjunto. La nave del templo es una sencilla bóveda de cañón corrido en cruz latina. En el crucero, una cúpula de ocho gajos sobre un tambor con vidrieras en medio de cada una de sus ocho caras. En el exterior, cuatro pares de arbotantes nivelan los empujes de su estructura.
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Entre las principales artesanías de Campeche se encuentran los sombreros llamados "jipijapa" o "panamás“, elaborados de palma; los tejedores también elaboran con este material zapatos, cigarreras y otros artículos. Otra aportación importante es la joyería hecha de coral negro, así como su alfarería en cantaros de barro poroso, decorado con flores en color café. Los huipiles bordados a mano, guayaberas, pañuelos y morrales bordados, hamacas, peines, aretes, collares de carey, son otras artesanías notables de ese estado.
Aunque las especialidades culinarias de Campeche tienen muchos ingredientes en común con otras del área de Yucatán, las de Campeche se distinguen por su sazón y presentación. Muchas de las recetas están preparadas con dos ingredientes: la naranja agria, que se usa para marinar las carnes, y el achiote, un condimento típico de la región que da a los platillos un característico color naranja. También el chile habanero ocupa un papel importante como condimento en la comida campechana, por lo que ésta puede resultar bastante picante para los paladares no acostumbrados a los sabores fuertes. La mayoría de los platillos más exquisitos de este estado provienen de la cocina a base de pescados y mariscos, aunque también ofrece amplia variedad en su cocina y algunos de los platillos típicos no provenientes del mar son: chocolomo, guiso de frijoles con puerco, pipián de res (res en salsa de semillas de calabaza), queso relleno, pancita, cochinita o pollo pibil (preparados con achiote, naranja agria y asados con hoja de plátano) y poc chuc (lomo de cerdo marinado en naranja agria y achiote). Para la hora del postre, prueba dulces en almíbar de ciricote, papaya, coco, grosella, nance y tamarindo.