
Todos sin excepción estamos buscando la felicidad, la pregunta es ¿Por qué muy pocos la encuentran?, ¿Por qué muchos la persiguen pero llega un momento de su vida que pareciera que la tiene y se esfuma? No importa cuánto éxito tengas, cuánto dinero tengas, cuanta influencia tengas, tarde o temprano la vida te confrontará y te hará ver si eres feliz o no. A lo largo de nuestra vida el ser humano estamos en una búsqueda continua: Encontrar la felicidad, pero, ¿Qué es la felicidad? ¿Cómo la podemos encontrar? Y lo más importante ¿Se puede siempre ser feliz?
Preguntas que en algún momento te has preguntado o te preguntarás. Si tú le preguntas a un Señor de 85 años qué es la felicidad, seguro te dirá que es estar sano sin ningún problema de salud, si tú le preguntas a un futbolista, qué es la felicidad, seguramente te contestará, ganar campeonatos y ser el mejor goleador de la liga, si tú le preguntas a una madre que es la felicidad, seguramente te contestará, ver a mis hijos felices, y si tú le preguntas a un joven, qué es la felicidad, seguramente te dirá que es estar de fiesta en fiesta y disfrutar el momento, pero, por qué algunos luchan por tener éxito y fama y cuando lo tienen se pierden en drogas, sexo y alcohol, muchos anhelan una familia y cuando la tienen, encuentran a otra persona y rompen el pacto que hicieron.
Podemos ver que la felicidad es muy diferente para las personas, pero, ¿Qué es la verdadera felicidad? Te voy a decir mi punto de vista, lo que a mi corta edad he descubierto, he platicado con personas arriba de 94 años, niños, jóvenes, adultos, divorciados, casados, viudas, solteros, empresarios y una cosa que me ha dado cuenta es que el problema radica en buscar la felicidad en el mundo exterior, siempre queremos que algo o alguien nos haga felices, siempre buscamos cosas o experiencias que nos llenen, y el problema más grande es que la felicidad siempre empezará desde adentro, solo tú y yo podemos ser felices si comprendemos que la felicidad empieza con lo que somos, con lo que Dios nos dio a nosotros, si seguimos buscando experiencias, cosas, personas, tendremos gozo por algún tiempo, pero tarde o temprano no será la verdadera felicidad.
Creo y casi estoy seguro que cuando el ser humano aprenda a dar sin esperar recibir nada a cambio, podrá encontrar la felicidad, si descansamos en los principios divinos, en el que dice: “Lo que siembras, cosechas” y confiamos en que Dios nos llenará ese hueco que muchas veces no podemos llenar, estoy seguro que encontraremos la verdadera felicidad.
Los seres humanos estamos buscando dar y esperamos recibir, queremos recibir reconocimiento, aplausos, dinero, agradecimiento, y aunque estoy consciente que todos trabajamos y hacemos las cosas por una retribución, el punto es no enfocarnos en la retribución, si no enfocarnos en dar, dar y dar, las recompensas llegarán, la satisfacción aparecerá. No esperemos recibir algo cuando damos, simplemente demos y veamos como Dios nos da lo que realmente necesitamos. mario@dezzpierta.com/www.dezzpierta.com | Coach de Vida y Conferencista