Charrería en Cholula: tradición que sobrevive, pese al poco apoyo
Aun con las adversidades, charros aseguran que la charrería seguirá vigente en las próximas décadas, pues las redes sociales la revivieron
Norma Marcial / El Sol de Puebla
Sostienen que la historia de México se hizo a caballo, porque este ejemplar ha estado presente en acontecimientos importantes al usarse como medio de transporte y como vehículo de guerra.
La historia de México se hizo a caballo
Fue en la década de los 80 cuando se desintegró, pero diez años después resurge la que actualmente encabeza, ahora vigente con 90 agremiados, quienes, a pesar de no contar con un ruedo, han buscado los mecanismos para continuar con sus actividades.
Recuerda que antes de la pandemia, el señor José Campos, su tío, prestaba un predio de la cabecera municipal que servía como lienzo, pero por cuestiones personales la situación cambió y ahora se busca un nuevo espacio.
Trajes desde cinco mil hasta más de 100 mil pesos
Ser charro, expresa el presidente de la Asociación de Charros Regional de Cholula, va más allá de un gusto, al ser una forma de vida.
El caballo es el principal elemento al conformar el binomio de esta disciplina, aunque también da un especial lugar a la vestimenta, donde una persona puede gastar desde cinco mil hasta 100 mil pesos.
Son cuatro categorías de trajes existentes en el mundo de la charrería: traje de faena, de media gala, gala y gran gala.
El de Media Gala consiste en portar ya un traje completo, cuyo valor económico es superior a 10 mil pesos, donde el sombrero es de fieltro o pelo de conejo, incluye corbatines bordados a mano y botines tradicionales.
Continúa el de Gala, que incorpora un traje completo cosido a mano, botonaduras que pueden ser de plata o imitación y sombrero de fieltro, donde la inversión para tener uno rebasa los 30 mil pesos.
Falta de voluntad gubernamental
No obstante, enlista escenarios que hoy desafían a la charrería y con ello el legado cultural que representa.
En San Pedro Cholula no hay un lienzo donde practicarla y también ya quedan pocos espacios para los equinos, animales que requieren de éstos para tener una vida digna.
“Cuando se tira a las yeguas o las reses son para marcarlas o curarlas, pero jamás para lastimarlas, pero mucha gente desconoce y dice que nosotros golpeamos, maltratamos, hostigamos o fastidiamos a los animales, pero no es así”, reitera.
Sobre la importancia de la charrería, Jorge Salvador Ortega puntualiza que el mejor sinónimo que la define es “trabajo”.
Cuestionado sobre cómo ve la disciplina dentro de unos 30 años, el charro contesta: “espero que se vea mucho mejor, ahorita es buena señal que hay 900 agrupaciones en todo el país y eso da certeza de que, por gusto, va a continuar”.
La charrería es una disciplina familiar
Añade que San Pedro Cholula aún cuenta con espacios, pero la falta de apoyos frena cualquier intención de obra.
No obstante, invita a la población y a las familias a sumarse a esta comunidad y preservar la identidad de México.
Pensión para caballos
Esta pensión tiene 30 caballerizas y al igual que muchos de sus compañeros, comenta que inculca en sus dos hijas las actividades ecuestres.
Califica como una de las mejores experiencias de su vida el atestiguar el nacimiento de las yeguas o los equinos, conocer las historias de los que llegan a la pensión y también contribuir a dar una mejor vida a aquellos ejemplares que vivieron maltrato.
Sobre la alimentación de un equino, explica que el presupuesto mensual para abastecer este apartado es diferente. Depende de la dieta marcada por cada propietario, aunque parte de los tres mil pesos por mes, más gastos de atención veterinaria.