México, “enfermo de racismo”
Indígenas enfrentan el exterminio a manos de iguales
Verónica De La Luz
Lleva 16 años radicando en Huitziltepec, donde ya no hay nahua-hablantes pero se conservan palabras, costumbres, leyendas.
“Hoy puedo decir que soy macehual, y macehual significa ser originario de la cultura náhuatl, o sea que es la cultura náhuatl la que me parió, parió a mis padres, a mis abuelos, a mis bisabuelos, a mis tatarabuelos”.
NADA PARA CELEBRAR
No obstante a los discursos y a las leyes, dice que hay omisiones en el respeto a los derechos humanos de los indígenas. Para ejemplificar, señala que las consultas por megaproyectos solo han quedado en actos de simulación.
De hecho, refiriere que la Sierra Norte es uno de los botines más preciados para las industrias, por la riqueza de recursos naturales.
Por otra parte habla de las condiciones de exclusión hacia estos pueblos, con la falta de oportunidades y con la facilidad que dan las autoridades para transformar el uso de suelo y otras cuestiones que afectan el entorno natural.
BUSCAN EXTERMINAR UNA CIVILIZACIÓN; SOLO SE VE AL “BUEN SALVAJE”
El maestro Filo dice que no se debe ver a la población indígena como objeto de lástima o de dádivas, sino que son personas que conservan su forma de entender el mundo con todo lo que ello implica.
CON CANDIDATURA DE MUJER INDÍGENA PARA VISIBILIZAR A LOS PUEBLOS
Aunque cree que hay pocas posibilidades del triunfo, es una punta de lanza para que la sociedad entienda que estos pueblos viven.
También dice que es innecesaria la lástima y los obsequios, sino que hay que actuar con el respeto a la autonomía, a la cultura y a los derechos.
Por lo que toca al maestro Filo, él acompaña la lucha de los pueblos indígenas en el estado, y en su natal Huitziltepec brinda clases de náhuatl, inglés, alemán, matemáticas, filosofía, entre otras.
Recibe a todos los visitantes en un aula, un templo prehispánico y una pequeña clínica para mujeres.
UN REPORTE MENSUAL POR DISCRIMINACIÓN
Durante este año, no se han emitido recomendaciones ni conciliaciones en las que la víctima sea una persona indígena.
DISCRIMINACIÓN PARA CONTRATACIONES LABORALES
Uno de los datos de la Encuesta Nacional de Discriminación (Enadis 2010) dice que el 9.2 por ciento de las personas encuestadas consideraron que “los indígenas son pobres porque no trabajan lo suficiente”.
No obstante, el dato contrasta con las oportunidades que tienen las comunidades originarias para crear sus proyectos productivos, o conseguir empleos en firmas donde piden “excelente presentación” o en las que le requerirían hablar español al cien por ciento.
El panorama ideal sería evitar las diferencias, a decir de los organismos defensores de derechos humanos. No obstante, el lector puede imaginar cómo actuaría si él fuera el recepcionista.


























