Santo, la devoción de los cuadriláteros
Se cumplen 100 años del nacimiento de Rodolfo Guzmán Huerta
Jorge Alejandro López
El 23 de septiembre de 1917 nació Rodolfo Guzmán Huerta en Tulancingo, Hidalgo, fue el quinto hijo de siete que procrearon Jesús Guzmán y Josefina Huerta.
LA TRANSFORMACIÓN DE EL SANTO
Rodolfo se interesó en aprender jiu-jitsu, esto lo hacía en sus ratos libres y cuando salía de trabajar en una empresa de medias para dama; posteriormente entrenó lucha grecorromana y así fue como nació un luchador más en la familia: Rudy Guzmán.
LO MEJOR ESTABA POR VENIR
El Santo, que lucía una máscara brillante en plata, rezaba en su esquina antes de salir a luchar, y es que ese era el último tren para alcanzar el éxito como luchador. Entonces le llegó la ayuda divina.
MÁS ALLÁ DE LOS ENCORDADOS
DESDE LA TERCERA CUERDA A LA PANTALLA GRANDE
EL NACIMIENTO DE LA LEYENDA DE PLATA
Se le implantó un marcapasos y los médicos le prohibieron practicar la lucha libre, pero no hizo caso a esa recomendación; por dos años más El Santo siguió arriba del cuadro de batalla.
Fue el 12 de septiembre de 1982 cuando El Santo le dijo adiós a la lucha libre en el famoso Toreo de Cuatro Caminos.
El Perro Aguayo y Los Misioneros de la Muerte se midieron al Solitario, Gori Guerrero, Huracán Ramírez y El Santo. La afición lloró y entre las notas del mariachi, flores y porras le dieron el adiós al luchador.
EL ADIÓS A RODOLFO GUZMÁN
Diez días después, el 5 de febrero de 1984, la revista Alarma cabeceó: “Se nos fue El Santo al Cielo”.
Rodolfo Guzmán Huerta había fallecido. El Santo consiguió la inmortalidad.























