Se mantiene de la venta de semillas
Esta actividad la lleva a cabo desde hace 12 años
Dolores
“La semillas se van poniendo de un color diferente cuando se tuestan bien y ya la gente las prueba y se ponen bien crujientes, así le gustan a la gente. Yo no me quejo de lo que vendo, le agradezco a Dios darme fuerzas para levantarme porque ya estoy grande”.
El tipo de semillas que ella pone al comal son las de girasol, de calabaza, las tradicionales en tonos amarillos y la pepita ya pelada, para conseguir su materia prima expuso que debe trasladarse al estado de México.
“Vienen personas de otros lugares y les gustan mis semillas, una vez hasta se llevaron dos kilos de cada una, ese día yo me acuerdo que venía con sobrino y nos fuimos a descansar más temprano”.


















