El presente, ruido de bicimoto
Un hombre joven conduce la bicimoto. Lo hace sin treparse en ella; es decir, camina a un lado y con la mano derecha la acelera. La pareja, mujer joven, camina atrás del carrito. En sus brazos lleva mercancía. Ella tiene cara de 25 años, igual él; una pareja joven que comparte las cobijas, la manutención de los hijos y la vendimia.
Pusieron sus banquitos uno cerca del otro. La joven señora se dedicó a quitar las pelusitas de la chamarra de su pareja…, -y sonreían-. Ya para esto eran las 8 de la mañana.
Eso ha venido siendo desde la primera vez en la que, hablando, hablando, se pusieron de acuerdo para ir a vender a las vías.
Porque lo único que tenemos es la voluntad y el presente. Nada más.












