Justos
A la una de la tarde lo dejé en la puerta de su casa. Nunca traspasó la puerta grande, no hubo fotografía alguna ni huellas dactilares…no recuerdo si lo acusaban de haberle puesto la corona de espinas a Jesús, o si fue encontrado culpable de llevar serenata a una de las seguidoras del agitador, quien después fue crucificado… Luego les platico más.















