¿Apoco somos unos exagerados?
¿Y el Rooochaaaa?
La semana pasada se dedicó a decir que la ciudad estaba tranquila cuando era evidente que no era así, lo que le trajo un aluvión de críticas y burlas por igual.
Ojalá nuestros gobernantes, en lugar de preocuparse tanto por lo que dicen de ellos, se preocuparan por hacer algo por la ciudadanía porque, no importa qué bando de la delincuencia organizada gane en esta guerra del narco, quienes pierden son los ciudadanos de a pie.
















