El Sinaloense surgió ¿por envidia a Monterrey? Te explicamos el origen de la canción
El Sinaloense es una de las canciones más icónicas del regional mexicano y aquí te contamos toda su historia
Laura Salazar / El Sol de Sinaloa
“Desde Navolato vengo”, empieza el son del regional mexicano que desde la década de los 40 se ha popularizado a nivel mundial, teniendo más de 20 intérpretes a lo largo de su historia. Así es, hablamos de “El Sinaloense”.
La historia
A lo largo de su carrera artística, Severiano Brizeño, compuso temas como “El toro requesón”, “Caminito de Contreras”, “Ya lo pagarás con Dios”, “Los tarzanes”, entre otros temas que lo popularizaron y que fueron interpretados por Lucha Reyes.
No obstante, fue “El Corrido de Monterrey”, con el que logró consagrar uno de los mejores momentos de trayectoria y a manera de agradecimiento ahí en Nuevo León, lo reconocieron cómo “El Hijo Predilecto”.
Fue en ese lugar, una de las noches que el trío se presentó en la cantina, que un navoletanse de nombre, Óscar Malacón López, le dijo que le escribiera un corrido a Navolato, igual que el corrido a Monterrey.
Según el SACM, fue Malacón quién le preguntó que si qué le gustaba de Sinaloa, a lo que Severiano contesto “sus mujeres y la tambora…”, para luego decirle“Oye, Seve, ¿qué le ves a Monterrey que no tenga Sinaloa? ¡Hazle un corrido a Sinaloa! ¡Emparéjanos!”
El Debut
“El Sinaloense”, fue presentado por primera vez por el Trío Tamaulipeco en un centro nocturno de Guadalajara, Jalisco, en el año de 1944, convirtiéndose en el tema más solicitado por el público esa misma noche.
A la mitad del año de 1945, que el Trío Tariácuri interpretó este tema en un programa de radio nacional.
No obstante, fue hasta que la banda originaria de Culiacán, Los Guamuchileños, incluyo “El Sinaloense” en su repertorio, que este tema se consagró cómo uno de las mejores a nivel internacional.
Los intérpretes más populares
Sin olvidar a las bandas y músicos independientes que han hecho su propia interpretación en distintos géneros musicales, cómo la versión que hizo el sonorense Omar Zaid Duart, transportando la canción al heavy metal.


























