Escuela lucha ahora contra el estigma del narco
El recinto "Ampliación Bicentenario", donde acuden alrededor de 90 niños sobrevive incluso con los empeños de las maestras
Martín Durán │El Sol de Sinaloa
“A nosotros nos gustaría que no señalen a estos niños, que si porque los Guzmán apoyaron sí, pero aquí se busca cambiar la situación de todos estos niños, que estudien, y que logren superar las desigualdades”, comenta Esmeralda.
EMPEÑAR LO PROPIO PARA ELLOS
La mujer que por un tiempo se dedicó a cantar y componer canciones (dice que ya no le queda tiempo para andar de artista), cuenta que su hermana Adilene ya no pudo continuar enseñando en la escuelita debido a su situación financiera.
“Ella tenía que trabajar para mantener su carrera, está estudiando para maestro, por eso ahorita la que nos ayuda es Fanny”, refiere.
Fanny es una chica de veintipocos años que, como Esmeralda, tiene los ojos verdes y la piel apiñonada. Cuando uno entre al recinto, la puede encontrar sentada frente a una computada mientras dicta las clases. Hoy, lleva una barriga de 7 meses de embarazo.
“Cuando tenga a mi bebé ya no podré venir”, suelta entre una sonrisa que le hace recordar a Esmeralda que, dentro de dos meses a lo sumo, tendrá que prescindir de su apoyo en las clases.
MOTIVACIÓN
En ocasiones, dice Esmeralda, la demanda de recursos para mantener este proyecto, le hace querer renunciar.
Pero sobre todo, el pasado ladrillo que es más difícil quitarse de encima, es que en redes y medios se les siga estigmatizando por el primer apoyo que recibieron del narco.
¿QUÉ REQUIERE LA ESCUELA?
INTERNET CARO
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