Identifican presunto centro de exterminio del Ejército en Culiacán
Víctimas de la guerra sucia en Sinaloa regresan a cárcel clandestina de la Novena Zona Militar, reconocen el área donde padecieron torturas y vieron por última vez a sus amigos
Martín Durán / El Sol de Sinaloa
Una de estas personas es Martha Camacho Loaiza, quien estuvo presa durante un mes en la prisión clandestina que todavía existe en estado de abandono al interior de este campo militar en la capital del estado.
“Es una especie de casa que está muy aislada, enmontada, incluso cerrada para que no se viera de fuera, encadenada”, narró Camacho Loaiza, tras la visita a esta “casa de la tortura militar”.
Violencia de estado
“Mi esposo fue muy torturado, finalmente castrado y ejecutado extrajudicialmente”, contó Camacho, al recordar cada momento al interior de este centro de detención y tortura del Ejército.
Por su parte, Ramón Galaviz Navarro, quien era coordinador de una de las brigadas de la Liga Comunista, también relató la forma en que fue detenido junto con un compañero, quien fue desaparecido.
Recuerdos de un viejo comunista
Plantado en sus recuerdos nítidos, Ramón Galaviz no se quitó las gafas oscuras cuando narró el episodio que vivió en enero de 1978, luego de ser detenido por militares vestidos de civil.
A su compañero le metieron un balazo en la femoral y así llegaron a la Novena Zona, en donde los recluyeron en la casa de tortura.
En ese entonces tenía 23, 24 años de edad, cursaba la carrera de agronomía en la UAS y creía firmemente en la lucha armada, en la ideología que dice que el proletariado es el que tiene que subir al poder.
“Mi compañero se llamaba Antonio Trinidad Vega Valenzuela, estaba agonizando y cuando pedí que lo ayudara un doctor, me golpearon”, recordó.
Al día siguiente de su captura, comenzó la ronda de tortura encarnizada.
“En aquel tiempo esa casucha era utilizada como centro de exterminio, nunca me tocó ver quién estaba conmigo, porque todo el tiempo estuvimos amarrados y vendados de los ojos”, dijo.
Ramón Galaviz estuvo 10 meses tanto en la Novena Zona Militar como en el Campo Militar 1 de Ciudad de México. Tras ese tiempo fue dejado en libertad con secuelas psicológicas de por vida.
Su hermano Marco Vinicio fue desaparecido en 1979, casi al momento en el que él fue dejado libre.
Presunto horno
Tanto para Martha Camacho como para Ramón Galaviz, esta casa de tortura del Ejército tenía a un lado una estructura parecida a un horno crematorio, con planchas metálicas posiblemebte fatigada por el calor extremo.
“Si era un horno debe haber moléculas, indicios, de que incineraron personas”, acotó.
Trabajos de la comisión
Además de Martha y Ramón, sobrevivientes de la detención, también estuvieron Cirilo Cota Rodríguez y Juan Manuel Hernández, también ex miembros de la Liga.
También acudió doña Martha Beatriz Vega, esposa de Cutberto Martínez, escolta de Calderón desaparecido por el Ejército en 1977.

























