Las batallas de la doctora Montoya
Para luchar contra el Covid-19, Idriz Montoya todo los días se encomienda a Dios: “padre, cuídame, protégeme, bendíceme”
Sandra Solís │El Sol de Sinaloa
Para esa batalla contra el coronavirus, la doctora todo los días se encomienda a Dios: “padre, cuídame, protégeme, bendíceme”.
De marzo a octubre ha sido toda una travesía su profesión, al ganarse el nombramiento de integrante del ejército blando y aunque nunca estuvo buscando esta categoría, asegura que esto es lo de menos.
“Lo importante es estar en la batalla contra el virus y que cada día haya más personas sanas y exista menos letalidad”.
“Pero una cosa es saber a lo que vamos a enfrentarnos y otra cosa muy diferente es ya vivirla y enfrentarla, porque estamos ante una pandemia y no sabíamos de cierta manera ningún médico como nos iba a tocar a vivirla”, reconoció.
Por ocho meses, el mantra de la doctora ha sido “padre, cuídame, protégeme, bendíceme”, por no saber el día en que el coronavirus iba a llegar a su vida y ahora a tres meses de haberse contagiado, la oración lo repite para no reinfectarse.
“Mi temor era ese, si en el momento que me fuera a tocar, porque sabía que me iba tocar, o estoy en la cuerda todavía de reinfección, como va a actuar el virus contra mí”, explicó.
Entre sus victorias, está que hasta el momento todos sus pacientes (desde adolescentes hasta adultos mayores) han ganado la batalla contra el coronavirus y un simple “gracias” se ha convertido en su principal motor.
“Creo que es la satisfacción más grande, porque reitero lo que todo mundo decimos a nivel de salud, en el área médica, esto es el virus contra todos y hay que seguir luchando contra él”, subrayó.
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