Los olvidados de la Navidad en El Buen Samaritano
En un refugio al oriente de Culiacán viven, en manos de un pastor, más de 50 personas sin hogar y estos son sus rostros durante la época más dura del año
Jesús Verdugo / El Sol de Sinaloa
Entre los precarios bungalows hechos de lámina y cartón conviven muchas personalidades; como Rosa de Lima, quien confesó haber abandonado a su familia para vivir en la calle entregada a la heroína.
Ahora espera la Navidad llena de nostalgia al ver a su nieto visitarla una vez por semana en ese asilo. Alguien donó 2 arbolitos de navidad, artificiales y plásticos, que iluminan y amenizan el patio central con su música polifónica haciendo eco con la tos de sus moradores.
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En El Buen Samaritano se oyen risas y aplausos cuando llegan los regalos y las posadas a la casa hogar, porque hay muchos benefactores que todavía se acuerdan en diciembre de los olvidados de Noche Buena y Navidad.
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