Economía y Bienestar / ...Y qué hacemos con el agua
Tal parece que el imaginario colectivo que se tenía hace algunos años respecto a que la zona sur del Estado de Tamaulipas posee abundantes recursos hídricos, por lo que el problema de la escases no se vislumbraba en el corto plazo y a veces ni en el largo plazo, lamentablemente el tiempo nos ha alcanzado y apenas el año pasado vivimos un estrés hídrico de magnitud considerable, al grado que distintos sectores sociales se manifestaron de manera activa a fin de proponer alternativas para atender las dificultades en el suministro de agua, tanto para uso doméstico, como industrial y agropecuario, entre otros.
Todos hemos sido testigos del deterioro del sistema lagunario de la zona sur del Estado, donde los niveles de captación se reducen paulatinamente por diversas causas, con acciones implementadas que aunque importantes, no resuelven de fondo los problemas que aquejan al sistema de lagunas, ahora bien, dicho sistema es importante debido a que es la fuente de suministro del vital líquido a los diferentes sectores urbanos y productivos.
A casi un año de haber vivido de manera generalizada la escasez del agua, cabe decir que no inició aquí el problema ya que este es más complejo y tiene un antecedente de muchos años, en el corto plazo no se han visto que se implementen acciones concretas ahora que se aproxima el periodo de estiaje, que es el momento del año en el que los niveles de agua de los ríos, lagos y embalses son más bajos, debido a la falta de lluvia.
Por eso, ahora que se acaba de conmemorar el pasado 22 de marzo el Día Mundial del Agua, es necesario hacer un recordatorio respecto a la urgencia de diseñar e implementar acciones en las que se involucren los diferentes niveles de gobierno así como los sectores sociales y productivos para sacar consensos a fin de concientizar la importancia de la extracción y el uso racional del vital líquido.
De acuerdo con el comunicado de prensa publicado por el INEGI, donde da a conocer algunos datos que resultan importantes del sistema de Cuentas Económicas y Ecológicas de México (CEEM), debido a que de los metros cúbicos de agua extraídos del medio ambiente en el año 2023, las hidroeléctricas aprovecharon el 55.6% en la generación de energía (uso no consuntivo, es decir, que el agua no se devuelve al medio ambiente), el restante fue consumida en la economía (uso consuntivo, es decir, que se devuelve al medio ambiente en menor cantidad y calidad), en este rubro el sector agropecuario usó del 32.2%, en tanto el sector industrial, servicios y hogares, consumieron el 12.2%, aunque estas cifras presentan quiénes son los principales consumidores del recurso hídrico, es necesario que se tomen acciones para evitar poner en riesgo el suministro del agua en temporadas de lluvias escasas.
Por lo anterior, es de vital importancia, tomar conciencia a fin de cuidar un recurso que es escaso, de tal forma que abandonemos la idea de que en la zona estamos rodeados de agua y por lo tanto esta es abundante, cuando en la realidad hemos sido testigos de la fragilidad del sistema de lagunas que se tienen en la zona.
En otro orden de ideas, es necesario que desde el sector gubernamental, realice inversiones en conjunto con la iniciativa privada a fin de desarrollar proyectos que permitan contar con la infraestructura necesaria que garantice el suministro de agua para los sectores tanto productivos como urbanos, asimismo, se necesita la implementación de una campaña publicitaria que fomente y refuerce la cultura en toda la población sobre la importancia de actuar de manera racional en el uso del recurso hídrico, recordando que como seres humanos podremos sobrevivir si nos quitan algunos recursos, pero jamás si se agota el agua, por eso cuidémosla.
Regeneración 19