Localjueves, 12 de enero de 2017
El testimonio que dejó para Tampico Humphrey Bogart
A 60 años de la muerte del actor de "El Tesoro de la Sierra Madre"
Jesús Bravo
https://www.youtube.com/watch?v=vdVMl1cDKLA
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En 1948 había transcurrido ya una década de la expropiación petrolera de Lázaro Cárdenas, pero a los productores de “El Tesoro de la Sierra Madre”, filme basado en la novela homónima del escritor Bruno Traven, les pareció interesante el tema de Tampico en la época del esplendor petrolero, porque una parte importante de dicha cinta fue rodada precisamente aquí en aquel año, apenas dos después de que fuera creada la citada obra literaria, que cumplió ya 70 años.
El monumental kiosko de la Plaza de la Constitución (conocida como plaza de armas), tenía apenas tres años de haber sido inaugurado, pero el mayor movimiento de personas giraba, como sucedió desde tiempos de la bonanza económica local, y de hecho sigue sucediendo hoy en día, en torno de lo que ahora es el centro histórico de esta ciudad y puerto.
Por ello, por la incesante actividad que por décadas fue cosa de todos los días alrededor de la Plaza de la Libertad, es que a John Huston, el director de la mencionada película, le resultó indispensable incluir, como locaciones obligadas para las distintas escenas y tomas del film, a dicho sector de Tampico en particular, un espacio en el que precisamente en la actualidad puede uno ver la escultura de Humphrey Bogart, justo afuera de lo que durante mucho tiempo fue el bar Palacio.
Pero el testimonio audiovisual que dejó para la posteridad, respecto a Tampico, la producción de Hollywood que ganó varias estatuillas de la academia, fue más allá del trabajo exhibido en las salas cinematográficas: al menos 5 latas de película rodada para la labor de edición, con buenos minutos de duración cada una, quedaron dentro de los bancos de imágenes de la industria, y en nuestros días se puede acceder a ese material gracias a Getty Images.
Se trata de escenas del Tampico de 1948, tal cual era la vida local en ese entonces: sin retoques, sin actuación y sin censura alguna, filmadas a toma abierta, con cámara fija, a tiro largo y desde distintos ángulos del centro histórico, que constituyen un invaluable acervo cultural a través del cual es posible asomarse, en la comodidad de donde uno se encuentre, al México de hace 69 años.