Emilio Portes Gil, un hombre ejemplar
Emilio Cándido Portes Gil, vio por primera vez la luz del sol en su natal Ciudad Victoria, Tamaulipas, un 3 de octubre de 1890, hijo de Don Domingo Portes y Doña Adelaida Gil
Alfredo Márquez
Emilio quedó en la orfandad de padre a la edad de tres años y ante el desamparo económico en que se encontraba su familia, fue su madre la encargada de mantenerlo y de modelarlo en su niñez.
Con gran entrega Doña Adelaida tomó el timón de la familia y para sostenerla realizó quehaceres durante el día y la noche como costurera.
Realizó sus estudios básicos en Ciudad Victoria, culminando en 1909 sus estudios secundarios en la Escuela Normal.
A partir de 1910 fungió como maestro normalista y en 1912 se trasladó a la Ciudad de México para ingresar a la Escuela Libre de Derecho, de donde obtuvo su título de abogado en 1915.
Emilio Portes Gil desempeñó cargos públicos en el Departamento de Guerra y Marina, para en 1916 ser juez del Tribunal Superior de Justicia de Sonora; y en 1917 diputado federal por Tamaulipas.
Para 1918 lo nombraron secretario general del gobierno de Tamaulipas y en 1920, luego del triunfo del Plan de Agua Prieta, fue nombrado gobernador provisional.
Volvió en 1921 a la Cámara de Diputados y en 1923 participó como jefe de la campaña presidencial de Plutarco Elías Calles, quien ganó las elecciones de 1924 lo que dio paso para que en 1925 ser electo Gobernador de Tamaulipas y ocupó el cargo hasta 1928.
DESTACADA LABOR AL FRENTE DE LA PRESIDENCIA
Ocupó la secretaría de Gobierno en el gabinete del presidente Plutarco Elías Calles y desde el 1 de diciembre siguiente la presidencia de la República, luego que el Congreso lo designara como presidente interino.
Le tocó organizar las elecciones presidenciales en las que fue designado como su sucesor el candidato del Partido Nacional Revolucionario (PNR), el ingeniero Pascual Ortiz Rubio.
LOS ÚLTIMOS AÑOS DE VIDA
En la última etapa de su vida se dedicó a redactar testimonios de las experiencias de su actuación en la vida pública de México.
Entre sus obras destacan Autobiografía de la Revolución Mexicana y Raigambre de la Revolución de Tamaulipas.
Al poco tiempo de haber cumplido los 88 años de edad, don Emilio fallece en la Ciudad de México el 10 de diciembre de 1978.




























