Hijos de reclusos, no están solos
Son 400 beneficiados de diferentes niveles educativos en esta mancha urbana fronteriza, con una inversión de 200 mil pesos mensuales
Jaime Jiménez
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PROGRAMA INTREGRAL
DEBEN CONTINUAR ESTUDIANDO
El presidente del Patronato del DIF Reynosa, Carlos Peña Garza, indicó que la entrega va dirigida a los hijos de internos, con la finalidad que continúen sus estudios y por ningún motivo opten por engrosar las filas de la delincuencia.
“Estamos dispuestos a apoyarlos desde el kínder hasta la universidad, son parte importante de la ciudad, son necesarios y por eso queremos visualizarlos como grandes, acompañarlos en los difíciles momentos que enfrentan” dijo Peña.
El agradecimiento de las familias es evidente “la verdad si lo necesitamos, más que nada los niños porque se les compra lo que necesitan en la escuela o la despensa para la casa”, expresó la señora Rosalba.
CRECEN EN PRISIÓN
En el centro penitenciario femenil se siente tranquilidad, en la entrada hay un templo donde cada mañana las internas acuden para hacer oración, conectarse con sus creencias, pidiendo quizá perdón o que el tiempo pase rápido.
Algunas reclusas caminan por los pasillos con sus hijos de meses de edad entre sus brazos, alimentándolos; y, aunque cautivas, reflejan la felicidad de tener a sus hijos consigo.
Al fondo de un cuartucho de madera se escuchaba el sonido de una lavadora, mientras que Lucero "N" alimentaba a su hijo de escasos dos años de edad.





























