¿Justicia o venganza?
¿Justicia o venganza?
Julia Meraz
Ser la menor de cinco hermanas tiene sus ventajas, como hacer travesuras estando al cuidado de ellas y que mamá las regañe por tu travesura por no estar al pendiente de ti, o bien en alguna disputa por una muñeca mamá siempre te dará la razón bajo la premisa de que eres la menor.
En un Estado de Derecho como es el nuestro, el acatamiento irrestricto de la ley apacigua el fuego interno y el clamor popular; sin embargo, quedan preguntas en el aire: ¿Qué pasa si ni aplicando la ley se satisface esa necesidad de justicia? ¿qué queda cuando se han agotado los satisfactores de justicia que otorga nuestro sistema judicial?
Si nuestro criterio de justicia no es satisfecho a cabalidad resurge el deseo ancestral de aplicar la Ley del Talión, que se considera un principio jurídico de justicia retributiva, ya que en el interior de nosotros aún prevalece esa ley que nos grita que debemos cobrar ojo por ojo y diente por diente.
El Derecho debe aplicarse irrestricta e imparcialmente para, tal como lo preceptuó Ulpiano, dar a cada quien lo que le corresponde, porque ese es el telos del Derecho sin que esto tenga necesariamente que coincidir con nuestro criterio personal de lo que consideramos como justo.






















