Las redadas comenzaron hace meses: migrante
Algunos han sido detenidos hace varios meses, mucho antes de las anunciadas redadas de Donald Trump, que comenzaron a vivir la pesadilla de la deportación
Antonio Sosa
Algunos han sido detenidos hace varios meses, mucho antes de las anunciadas redadas de Donald Trump, que comenzaron a vivir la pesadilla de la deportación.
Capturados en ciudades como Carolina del Norte, Colorado, Nueva York, Virginia o cualquiera de Estados Unidos son entregados al Instituto Nacional de Migración (INM) en los puentes internacionales de ciudades fronterizas como Matamoros, en Tamaulipas.
Alejandro García, de Tlalnepantla Estado de México, formó parte del grupo de aproximadamente ochenta adultos connacionales repatriados ayer lunes por el Puente Nuevo, en la frontera tamaulipeca.
Su historia es como muchas donde asegura que las redadas del gobierno de Trump comenzaron hace varios meses y no este fin de semana, vulnerando los derechos fundamentales de los migrantes multinacionales.
“Te buscan en tus partes vulnerables, en tu casa, en centro comerciales, donde vas a comprar comida o en tu trabajo” dijo a El Sol de México apenas ingresó al país.
“Si, nos agarran por una infracción de tránsito, lo reconozco, pero las condiciones son muy severas” dice el connacional camino al Módulo de Repatriación Humana del INM en Matamoros.
Pero estas detenciones no comenzaron el fin de semana pasado como anunció Donald Trump ya que entre los connacionales repatriados llevan hasta ocho meses ingresados en estos centros de reclusión ICE.
PEDIR PERDÓN.
En la experiencia personal Alejandro llevaba tres meses detenido primero en el Centro de Virginia, después en Charlotte Carolina del Norte y finalmente en Stewart en Lumpkin, Georgia, impidiendo a la familia en México saber en donde se encontraba.
En estos centros esperan ser entrevistados por un juez "para que de cierta manera no se vulneren tus derechos, porque ellos no te pueden deportar sin ver un juez, pero puedes tardar meses en verlo, en condiciones infrumanas".
Este lunes llegaron dos autobuses a Brownsville con unos 70 deportados entre ellos muchos landscape o encargados de mejorar el entorno de ciudades estadounidenses, entre ellos jardineros, reparadores de techos, pisos y obreros en generar.
Caminan hasta el centro Repatriación Humana, algunos bromeando y otros cabizbajos, preguntando por una casa del migrante, sin sospechar que estas se encuentran al tope de su capacidad y muy difícilmente los podrán atender.


























