#MujerEsPoder | Carmelita Correa, el legado de una mujer de trabajo
Jamás desfalleció en su misión de ayudar a quienes más lo necesitaban
Carmen Jiménez / El Sol de Tampico
El ejemplo de lucha y perseverancia fue algo que desde pequeña estuvo presente en la vida de Carmelita Correa de Hernández, quien dignificó el trabajo de la mujer maderense.
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Junto a un grupo de damas logró la construcción de la Casa de la Cultura en Ciudad Madero y luchó incansablemente por reconocer a la Cruz Roja Mexicana.
Recordada por su hija María Guadalupe Hernández Correa como una persona honorable, trabajadora, excelente madre y esposa, quien pese a los momentos difíciles jamás se separó de su compañero de vida, don Joaquín Hernández Galicia.
“Desde niña mi mamá fue una mujer muy trabajadora, fue la mayor de siete hermanos, ayudaba por las mañanas en un comedor que tenía mi abuelita, cuidaba a sus hermanos más chiquitos y por las tardes trabajaba en la dulcería de un cine”, recordó.
Para la creación de la Casa de la Cultura, doña Carmelita contó con el apoyo de Enrique Cárdenas González, entonces gobernador de Tamaulipas, quien tuvo la buena fe de regalarles el terreno para dicha construcción.
A base de trabajo, bailes y rifas, empezaron a construir aquel edificio donde el Sindicato Petrolero también intervino, logrando crear una escuela donde se impartieron clases de ballet, arte, pintura, y música.
Doña Carmelita siempre se daba tiempo para todo, atender la casa, a sus hijos, nietos y estar al pendiente de las carencias, sin dejar que nada la doblegara y con la firme convicción de compartir.



























