Las irregularidades más frecuentes consisten en que algunos inspectores no se identifican adecuadamente, no muestran su gafete o no explican el fundamento ni el tabulador de las multas que pretenden imponer.
El crecimiento de Tijuana ha superado la capacidad de respuesta del gobierno municipal, lo que ha generado rezagos en servicios como pavimentación, alumbrado, infraestructura y abastecimiento de agua.