El puente presenta movimiento al caminar sobre él, además de daños visibles en distintos puntos de su estructura, por lo que consideró que su permanencia representa un riesgo para los peatones.
La ocupación en Rosarito aumentó dos puntos porcentuales respecto a 2025, impulsada por mejores condiciones climáticas y una mayor estabilidad fronteriza.
Erwin Areizaga explicó que pacientes de otras zonas deben trasladarse a las principales ciudades, generando gastos adicionales y complicaciones para recibir atención especializada.
“Nos hemos concentrado en lo inmediato, pero tenemos que empezar a planear y a pensar a mediano y largo plazo, esto es algo que no tenemos mucho en el país”, dijo Barajas Escamilla.