“Independientemente de que la empresa tiene sus abogados que la defienden, a la CTM nos preocupa la fuente de trabajo”, dijo la organización sindical conocida entre otras cosas por su larga existencia y vínculos con lo que fue el régimen priísta.
Bañuelos subrayó que la prioridad del sector privado, en coordinación con el CCE y los tres niveles de gobierno, es la retención de las empresas que ya operan en la región