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Localsábado, 21 de febrero de 2026

La desaladora de Rosarito, proyecto de una década que no aterriza

Académicos, activistas y expertos hídricos han manifestado que una planta debió ser la última alternativa ante el desabasto de agua en la costa

Adelina Dayebi Pazos

La construcción de la planta desalinizadora en Playas de Rosarito lleva casi una década en proyecto. Solo ha pasado de los escritorios una vez, cuando en 2018 fue colocada una primera piedra que después sería cancelada en medio de demandas.

Así, la promesa de resolver la escasez de agua en la costa de Baja California es hoy un plan que no termina de aterrizar y continúa generando dudas entre especialistas. 

Retomada originalmente por el gobierno estatal en octubre de 2022 y después de varios cambios de fecha para su puesta en marcha, el plazo más reciente que han dado las autoridades es que estará lista en 2029.

El tiempo importa porque las observaciones hechas por la federación al nuevo proyecto tienen caducidad, y si la planta no avanza, el gobierno estatal tendría que reiniciar todo el procedimiento una vez más.

Y en este momento aún tiene por delante una lista de pendientes que incluyen tramitología, adecuación a la nueva Ley de Aguas, correcciones al proyecto y una nueva licitación, sin descontar que el plan debe sobrevivir al cambio de administraciones locales.

Marco Antonio Samaniego López es uno de los investigadores que cuestiona no solo los tiempos, sino también los posibles resultados.

LA CONSTRUCCIÓN

Sin embargo, hasta este viernes 20 de febrero el portal Compras MX no tenía registro de ninguna licitación relanzada por la Conagua para este proyecto.

Patricia Ramírez Pineda, presidenta de la Asociación Mexicana de Hidráulica sección Baja California, mencionó que obras de este tamaño requiere tiempo no solo de planeación, sino de ejecución.

A esto sumó que ante su magnitud podría tener retrasos a causa de los cambios de administraciones estatal y municipales.

“El problema que veo en este tipo de obras en los gobiernos es que quieren acotar en los periodos de administración y a veces eso es imposible; llega otra administración, quita todo lo que habían avanzado y no continua con eso”, declaró.

Ramírez Pineda señaló que para cumplir con el plazo de 2029 en la desaladora es necesario voluntad política y participación de todos los involucrados.

Pero para el investigador Samaniego López el plazo que está dando la autoridad federal sencillamente no es factible.

“Nunca he visto que se cumplan a tiempo. No va a estar en 2029, no va a estar en el 2032. Las desaladoras se llevan siempre mucho más tiempo del pactado”, expresó.

LOS PERMISOS

Esa autorización tiene una vigencia de cinco años que vence en 2031, tiempo en el que la Seproa debe preparar el sitio e iniciar la construcción de la obra. 

Entre las modificaciones solicitadas por la autoridad federal están el cambio de ubicación de la toma de agua y del emisor que en el proyecto original ocupaba instalaciones de la termoeléctrica a cargo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

También deberá incorporar una torre de oscilación, lumbrera, cárcamo de bombeo, casa habitación y plataforma de maniobras. 

La Semarnat indicó en su resolución que adicionalmente la autoridad del agua debe tramitar los respectivos permisos y autorizaciones tanto municipales como estatales.

El Sol de Tijuana solicitó a la Seproa una entrevista para conocer detalles de los ajustes solicitados por la Semarnat, así como el estatus de los permisos y concesiones correspondientes, pero no fue atendida.

Adicional a la obra, el plan fue impactado por la reforma a la Ley de Aguas Nacionales. Ahora la Conagua, deberá otorgar una nueva concesión de aguas superficiales, dado que las aguas marinas tienen como propósito la desalinización.

Alfonso Cortés Lara, investigador y director del Colegio de la Frontera Norte (Colef) en Mexicali, explicó que estas concesiones ya deberían haber sido solicitadas por el estado, dado que la Seproa conoce ya el volúmen que requerirá anualmente.

“Es un mecanismo burocrático para formalizar que no es una extracción directa, para el organismo operador directo. Es una asignación que va a la Conagua. Pero (la Seproa) ya debería estar haciendo eso”, detalló.

El investigador indicó que los trámites ya pudieron haber iniciado, porque la autoridad federal cuenta con 30 días para otorgar dichas concesiones, las cuales deberán ser anuales, añadió. 

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Hasta el 31 de diciembre de 2025 la base de datos del Registro Público de Derechos del Agua (Repda) de la Conagua, no tenía concesiones para la autoridad estatal con el propósito de desalar.

La Semarnat añadió en su resolución que es “técnicamente factible” la entrega de esta agua considerando la disponibilidad media anual.

Para obtener dicho permiso, la Seproa junto a la Comisión Estatal del Agua deberán reunirse con autoridades federales encargadas de administrar terrenos de la Zona Federal Marítimo Terrestre, y con la Administraciones del Sistema Portuario Nacional.

La Seproa debe adecuar además el diseño de la tubería de toma de agua y descarga de la planta. Por último, la CFE debe analizar la ubicación de la descarga de salmuera y emitir sus comentarios.

DEUDA NO ANUNCIADA

El dictamen aprobado con 19 votos a favor y seis en contra, todos de la oposición, incluye una reserva para que la fuente de pago de la deuda no impacte las tarifas de las Comisiones Estatales de Servicios Públicos de Tijuana y Ensenada.

La deuda, según el acuerdo, será pagada con lo obtenido mediante el Impuesto Sobre Remuneraciones al Trabajo Personal.

La presidenta de la Asociación Mexicana de Hidráulica en el estado, quien también fue titular de la Comisión de Servicios Públicos de Ensenada, consideró que la deuda adquirida fue la “mejor propuesta” para la situación económica actual.

Este sistema que transportará el agua hasta los puntos de entrega a los consumidores es un proyecto cuya autorización ambiental debe ser tramitada en un proceso independiente al de la desaladora, de acuerdo al MIA.

En este escenario, con la renovación de la gubernatura, los siete ayuntamientos y el Congreso local en 2027, a la desaladora parece solo impulsarla ya el gobierno federal que la incluyó en su Plan Hídrico Nacional 2024-2030.

En la conferencia semanal del gobierno del estado realizada el pasado 21 de enero, el titular de la Seproa, Víctor Daniel Amador Barragán, dijo que esperaban novedades desde la Conagua sobre el relanzamiento de la licitación.

Eso quiere decir que Tijuana, Playas de Rosarito y Ensenada están todavía frente a un indeterminado número de veranos sin plena certeza del abasto de agua a mediano y largo plazo.

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