Migrando encontré mi vocación de servir
Juan Bautista Larios Aguilera no imaginaba que este viaje le iba a cambiar la vida, mostrándole un camino que le enseñó la que parece su vocación
Crisstian Villicaña
Tijuana.- Hace ochos meses, al salir de su natal Honduras, Juan Bautista Larios Aguilera no imaginaba que este viaje le iba a cambiar la vida mostrándole un camino que le enseñó la que parece su vocación: ser servidor.
Dijo que si se le da la oportunidad, se ve haciendo esta función de servidor por más tiempo, una que le ha permitido desarrollarse ayudando a los demás, opción que no tuvo en Honduras y hoy la vive en Tijuana, a tres mil 652 kilómetros de distancia del que fue su hogar.


























