Los contingentes avanzaron por calles principales para unirse al grito de mayor seguridad y exigir justicia para víctimas de abusos; hubo ligeros daños al Palacio Legislativo y de Gobernación
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Hasta hace unos días se veía con mucha ligereza un problema que ya ha causado estragos en la vida de las personas, inclusive, las estadísticas evidenciaban que no representaban un riesgo para la población respecto al reducido número de contagios; lamentablemente, la epidemia se ha propagado en diferentes estados del país, incluido Tlaxcala, de tal manera que, ante la inminencia del peligro por el riesgo del contagio, se han tomado algunas medidas remediales, con el propósito principal de reducir los problemas que causa el sarampión.
Aunque recientemente se había comentado sobre esta enfermedad, es imperioso reiterar sobre este problema de salud, con la intención de tomar en consideración cualquier tipo de medidas cuya pertinencia sirvan para enfrentar y detener lo que en la actualidad se observa como una creciente pandemia, así como las fatales consecuencias que esto implica; en este sentido, desde el gobierno de la República, y en reciente reunión con los y las gobernadoras, secretarios de salud de todo el país, así como la secretaria de Gobernación, se definieron algunos criterios para que se atienda coordinadamente todo lo que concierne a la salud de la población, en específico el problema del sarampión.
En un primer acuerdo, la información dirigida a los centros educativos para que se logre el concurso de todos los integrantes de estos centros, para que en consecuencia se tomen las medidas pertinentes para el cuidado y prevención de la enfermedad; por obviedad, se consideran a las autoridades del ramo, los maestros y, desde luego, a los padres de familia junto con los hijos e hijas, considerada como la primera población de riesgo.
En este mismo sentido, se nombraron enlaces por cada estado para darle difusión a las medidas preventivas y de control, a través de cartelones que se fijarán en las escuelas en la siguiente semana, con la coordinación y apoyo de la Secretaria de Salud; esta misma dependencia, hace un par de días, difundió la página dondemevacuno.saud.gob.mx, en la que se hace referencia a los más de 21 mil puestos de vacunación que se encuentran disponibles a lo largo y ancho del país, asegurándose, además, que se cuenta con 28 millones de dosis con un grupo prioritario para inmunizar de menores de entre seis meses y 12 años.
Aunque las declarativas del gobierno pareciera son muy alentadoras, no se debe soslayar la importancia de conocer cuáles son los cuidados personales relacionados a los procesos y tiempos de vacunación; como medidas preventivas, aplicarse las vacunas siguiendo un esquema de vacunación previamente establecido; por ejemplo, la triple viral (SRP) que protege contra sarampión, rubéola y paperas, la que generalmente se aplica durante la infancia, garantizando la protección contra estas enfermedades.
Por otro lado, también es importante, de acuerdo con las circunstancias actuales, conocer sobre las características de la enfermedad y, en su caso, acudir de inmediato a cualquiera de los centros de atención para recibir de forma inmediata el tratamiento respectivo.
En este orden de ideas, se debe saber que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite por gotículas respiratorias expulsadas al hablar, toser o estornudar; el virus puede permanecer en el aire o en superficies durante varias horas, lo que propicia y facilita la propagación en espacios cerrados o con alta concentración de personas.
Si en algún momento se encuentra en exposición a contraer la enfermedad, es imperioso conocer cuáles son los síntomas que evidencian la presencia del sarampión, se puede iniciar con fiebre alta, tos, congestión nasal, irritación ocular y malestar general; posteriormente aparece un sarpullido rojizo que inicia en el rostro y se extiende al resto del cuerpo, en algunos casos pueden presentarse complicaciones respiratorias y neurológicas, especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados. Aunque la vacuna es segura, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Vacunología, existen contraindicaciones específicas en las que no se debe administrar, en primera instancia consultar con el personal de salud para la información pertinente; de cualquier manera, las mujeres embarazadas, las personas con inmunosupresión grave por cáncer, quimioterapias o trasplantes recientes, se reitera, NO deben aplicarse la vacuna.
Dentro de la difusión que se le ha dado a la vacunación, también se ha observado que solo hay límites de edad para ello, excluyéndose a las personas mayores de 50 años y de más de 60; al respecto, el coordinador del Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes, Samuel Ponce de León Rosales, señaló que “las personas de más de cincuenta años NO requieren la vacuna porque cuando eran menores la transmisión del sarampión era muy intensa y es casi seguro que lo padecieron y, por lo tanto, están inmunizados contra él”. Esta inmunidad natural suele ser duradera, por lo que la aplicación de refuerzos en este grupo no forma parte de las estrategias actuales de salud pública.
Más allá de las recomendaciones por parte de las autoridades de gobierno y de salud, la población está obligada para evitar cualquier riesgo; acudir a cualquiera de las instituciones de salud donde se encuentre un punto de vacunación para que le sea aplicada la vacuna, que se entiende como la única defensa real para evitar epidemias masivas y complicaciones irreversibles que pongan en peligro la vida; además, la inmunización puede ser una garantía de protección para la sociedad general. En un adicional complementario, es seguro considerar el regreso del uso del cubre bocas como una medida del cuidado personal y colectivo. Ojalá se cumpla con todo lo previsto y así se pueda evitar un alto riesgo provocado por la presencia del sarampión.