Asumen los albañiles su compromiso pese a riesgo
Difícilmente acceden a seguridad social u otras prestaciones
Diana Zempoalteca / El Sol de Tlaxcala
ALBAÑILES UN SECTOR OLVIDADO
Lamentablemente ha sido un sector en el que muchos vivales se han aprovechado de la situación para lucrar a espaldas de los mismos trabajadores con contratos de protección o en su caso con una supuesta protección sin cumplir, sostiene el representante sindical.
Añadió que, en el caso de obras coordinadas por empresas, los trabajadores sí cuentan con prestaciones, pues por ley están obligados a inscribirlos en un esquema de seguridad social y de vivienda.
VIVALES Y FALTA DE REGULACIÓN, VICIOS EN LA CONSTRUCCIÓN
López Hernández planteó que los sindicatos debidamente constituidos “no salen a la calle a buscar afiliaciones, la intención debe surgir de la empresa o un particular”.
En su mayoría estas supuestas organizaciones son fantasmas, al no tener una sede o lugar establecido, dejan un citatorio con una oficina que rentan y ocupan en muchas ocasiones para amedrentar a los particulares y obtener una dádiva.
Con relación a los contratistas ya sean particulares o de una empresa están obligados a brindar la seguridad social a los trabajadores, mientras que la afiliación a un sindicato debe ser por voluntad de los trabajadores, si los trabajadores.
Refirió que este tipo de organizaciones están próximas a desaparecer, ya que con la nueva Ley Laboral si no tienen afiliados, ni contratos colectivos y no se renuevan a las directivas, tendrán que desaparecer.
REGULACIÓN DE OBRA, UN PENDIENTE
No requerirá de una licencia de construcción, cuando se construya en una superficie de terreno de hasta 90 metros cuadrados; que la obra alcance como máximo una altura de dos metros y 50 centímetros.
El líder sindical refiere que ante la amplitud de los requisitos solicitados por una obra, muchas construcciones de particulares deciden ceder ante pseudo sindicatos para evitar la suspensión de obras.
“San lunes”, una tradición que persiste
Alfredo Tlapale Zempoalteca platicó a este Diario que el conocido “San lunes” se ha convertido en una tradición no escrita, aunque no conocen el origen de ausentarse los lunes de sus espacios de trabajo, sostiene que muchos la siguen aplicando.
Sin embargo, algunos trabajadores de la construcción han dejado atrás faltar estos días, pues la economía ya no les permite perder un salario.
Para Alfredo Tlapale ser albañil es todo un compromiso, pues empiezan como chalanes, luego media cuchara hasta llegar a ser “maestros” que son los responsables de la construcción, cargo al que acceden tras obtener la experiencia.
Platicó que este oficio ha buscado la especialización, por eso ya se integran a la fecha grupos de coladores, chalanes y maestros, pues el incremento en los salarios los obliga a mejorar sus capacidades.