Aumenta en verano la migración al norte
En 13 años más de 75 mil personas han recibido albergue en la casa del migrante La Sagrada Familia; José de la Cruz lleva tres mil kilómetros en bicicleta desde Honduras
Tomás Baños / El Sol de Tlaxcala
Por las temperaturas propicias, el verano es la mejor estación del año para que miles de migrantes centroamericanos y sudamericanos, se trasladen en ferrocarril con destino a los Estados Unidos de América (EE. UU.).
Frijoles, arroz, sal, azúcar, agua embotellada, alimentos enlatados, ropa en buen estado y medicamentos para enfermedades virales es lo que se ocupa, explicó el párroco del templo Cristo Rey.
Dávila resaltó que en octubre de este año cumplirán 13 años de brindar apoyo a las familias que se desplazan de sus países porque viven con hambre, desempleo e inseguridad.
Dávila Espinosa estimó que de enero a la fecha han brindado albergue a más de tres mil personas provenientes de Honduras y Venezuela, aunque también guatemaltecos cruzan tierras mexicanas.
Comentó que al concluir julio se tiene un registro de atención médica y alojamiento de mil personas en un 90 % adolescentes y hombres mayores de edad. Niños y mujeres tienen presencia en un 10 por ciento.
El pasado sábado había 70 personas albergadas, un 90 % eran hombres. El cupo es para 100 personas.
NUEVAS POLÍTICAS EN MÉXICO
De acuerdo con las políticas migratorias en México, un indocumentado puede ingresar a través del llenado de la Forma Migratoria Múltiple (FMM), documento que acredita la legal procedencia en tierras mexicanas.
Esta nueva forma de ingresar al país fue actualizada por el gobierno que encabeza el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador con el propósito de garantizar una mejor estancia en territorio mexicano a las personas en tránsito.
LLAMA A RETIRAR “TRAMPAS MORTALES”
El religioso nuevamente exhortó al gobierno de la República para que instruya a Ferrocarriles Nacionales del Sur sobre los muros de cemento que protegen las vías del tren.
Citó que en marzo un hondureño al intentar ascender a la “bestia” de acero en movimiento, perdió un ojo unos metros adelante de la estación del ferrocarril.
Además, el 27 de julio, otro hondureño que utilizó los vagones del tren para cumplir la meta de llegar a los EE. UU. vio truncado el proyecto al perder la vida al caer sobre los rieles del tren y cercenar sus extremidades inferiores.
Alex N, perdió un ojo con los muros que instaló Itisa, Josué N., otro de nuestros hermanos perdió la vida, levantamos la voz para que retiren las trampas mortales, pidamos a Dios para que se cumpla esta petición, refirió.
Recordó que en la primavera otro hondureño falleció en el Hospital Regional de Tzompantepec, al parecer de tuberculosis.
LLEGARÉ A COAHUILA, PROMETÍ A LA PAJARITA: JOSÉ
José de la Cruz Pineda, migrante hondureño de edad media, recorrió el último tramo carretero en bicicleta el 27 de julio -antes de llegar al albergue de Apizaco-, fueron 52 kilómetros de Tequexquitla a Apizaco.
La travesía comenzó el cuatro de julio; “salí de Honduras porque allá no hay empleo, narró” para este Diario.
La Pajarita y Marianita, mi esposa y mi hija, me mantienen despierto. No olvido a Carmencita mi hermanita, mi hermano y mi padre, voy a llegar a Piedras Negras, Coahuila, para trabajar y luego brincarle al gabacho, dijo a este Diario.
“Prometí a Dios que llegaré a EE. UU. para trabajar y ayudar, llevo tres mil kilómetros en 25 días por Honduras, Guatemala y México”, expresó.
De acuerdo con las políticas migratorias en México, un indocumentado puede ingresar a través del llenado de la Forma Migratoria Múltiple, documento que acredita la legal procedencia en tierras mexicanas.






























