Usemos el predial para arreglar nuestras calles
Alfonso Iracheta Cenecorta / El Colegio Mexiquense
Ya es un lugar común decir que son un desastre las calles de Toluca y las del resto de los municipios de la metrópoli. Reconocemos, sufrimos y hasta nos avergonzamos de ello cuando vamos a otras ciudades de México.
Además del abandono histórico que ha tenido esta infraestructura, uno de los argumentos principales ha sido la falta de recursos. En la legislación hay opciones -impuestos, derechos, aprovechamientos, aportaciones- que no se han sabido aprovechar adecuadamente.
La recaudación es muy baja porque no todos pagan, y no todos pagan porque no saben qué se hace con el recurso obtenido; pero también es baja porque es un impuesto claramente barato: queremos buena infraestructura, pero no pagamos el predial.
¿Y si una parte de lo que pagamos se aplicara a mejorar las calles de nuestra colonia? Adelanto una idea.
Esto se lograría si hubiese la garantía de que el recurso se aplicará en mi calle y yo, como ciudadano, tengo este incentivo para pagar y hacer que los demás paguen.
Claro, la propuesta supone una buena comunicación, mucho diálogo y acuerdos, pero, sobre todo, el compromiso de la gente y de su respetivo gobierno municipal de cumplir lo acordado.
Profesor-investigador de El Colegio Mexiquense
axic@cmq.edu.mx














