Toluca levanta la onceava
La onceava llegó, el Nemesio Diez, una vez más, fue testigo del renacer de un campeón al vencer 2-0 al América y rompe 15 años de sequía
La onceava llegó, el Nemesio Diez, una vez más, fue testigo del renacer de un campeón al vencer 2-0 al América y rompe 15 años de sequía

Domingo Fernández / El Sol de Toluca
Fue un escenario sin precedentes para una final. Una ciudad bajo los reflectores, una afición entregada, y un equipo que no bajó los brazos: Toluca venció 2-0 a las Águilas del América y se proclamó campeón del torneo Clausura 2025 de la Liga MX, levantando así su onceavo título tras 15 años de espera.
Los goles de Luan García y Alexis Vega sellaron una noche mágica para los Diablos Rojos en la final de la vuelta (global 2-0), que con garra y determinación pusieron fin a una larga sequía y encendieron la fiesta en todo el Valle de Toluca.
Desde el arranque, tras la ceremonia protocolaria, el partido fue cerrado. En los primeros 15 minutos, ambas escuadras se estudiaban, con pocas llegadas claras y un ritmo contenido. Las defensas respondían bien, y cualquier intento era neutralizado.
En las gradas, sin embargo, la historia era otra: el ambiente era de fiesta. Las percusiones de la porra y los cánticos escarlatas no cesaban. La primera gran emoción llegó al minuto 18, cuando América generó una jugada peligrosa que la zaga de Toluca logró despejar en el último momento.
Cada vez que el América se acercaba al área protegida por Luis García, los abucheos eran estruendosos. La presión de la afición era constante. Aunque Toluca aún no generaba peligro real en ataque, se mantenía sólido.
Al minuto 26, el estadio enmudeció: Israel Reyes, tras una gran combinación de pases, quedó frente al arco y disparó. El balón se estrelló en el poste derecho y fue despejado por la defensa. Las caras en las tribunas reflejaban el temor de un posible gol en contra que podría cambiar el ánimo del equipo.

Jesús Gallardo respondió al 30’ con una jugada prometedora tras robar el balón en campo rival, pero la defensa azulcrema resolvió bien y Luis Malagón detuvo sin problema.
Los pocos aficionados del América, dispersos en las gradas, se mantenían serenos. Acostumbrados a las finales, sabían que su equipo podía cambiar el rumbo en cualquier momento.
Al minuto 43, Paulinho, bicampeón de goleo, tuvo una gran oportunidad tras una asistencia de Alexis Vega, pero nuevamente Malagón apareció para frustrar el intento. El primer tiempo terminó sin goles, pero con un juego intenso y de alta tensión.
El descanso trajo un espectáculo de luces y la presentación en vivo del grupo argentino Yerba Brava, que interpretó la popular “Cumbia de los Trapos” y reavivó la esperanza de los escarlatas.
Ya en el complemento, la intensidad creció. Al minuto 54, hubo un conato de bronca que no pasó a mayores gracias a la intervención oportuna del árbitro.
Y entonces, al minuto 65, el estadio explotó: Luan García se elevó en el área y conectó un cabezazo letal que se coló en el ángulo superior derecho de Malagón. Imposible de atajar. El Nemesio Diez rugió. Toluca estaba arriba 1-0.

La presión aumentó sobre el América, mientras la afición local redoblaba su aliento. Con el reloj marcando el minuto 82, Alexis Vega, capitán escarlata, tuvo la oportunidad de definirlo desde los once pasos. Ejecutó con potencia y precisión. Gol. El 2-0 encendió el infierno.
Toluca selló la victoria con autoridad en medio de los cantos ‘campeón, campeón’. Tras 15 años, la onceava llegó. El Nemesio Diez, una vez más, fue testigo del renacer de un campeón.