Don Jorgito, la historia de un héroe anónimo
Su amor al bosque le ha permitido enfrentar incendios forestales
Rodrigo Miranda
Rodrigo Miranda
Recargado en su pala, don Jorgito -como es conocido- aún recuerda uno de los mayores incendios sucedidos en las faldas del Nevado, “un incendio fuerte fue hace muchos años en la zona boscosa de Calimaya, ahí nos aventamos días enfrentando las llamas”, recordó.
Indicó que aunque la paga tampoco es suficiente, les deja para seguir viviendo, “ganamos poco más de cinco mil pesos al mes, pero bueno aquí lo que nos mantiene es ese amor al bosque, pues no hay otra cosa”, agregó.
Destacó con tristeza que lamentablemente la naturaleza se ha ido deteriorando, pero bueno se tiene que cuidar lo que queda, “aquí todavía podemos ver algunos coyotes, gallinas de monte y gato montés, pero ya nada más”, finalizó el chamusquín.





















