Paseo por una "ciudad cerrada"
La afluencia de civiles ha crecido, aún así, la presencia de uniformados, paramédicos, cadetes y militares es más amplia en Toluca
Filiberto Ramos / El Sol de Toluca
EL CHACHARERO
Sobre el suelo tendió un hule, hay un osito blanco con una especie de casco plateado. También unos carritos y otros juguetes de madera. Entre el montón hay unos zapatos recién engrasados que intenta vender desde hace un mes.
El chacharero a sus 70 es el sector vulnerable del virus, pero eso no le inquieta.
EL SOLDADO
A una plaza contigua, el soldado de la Guardia Nacional hace lo propio con el protocolo. La cámara lo captó en un segundo plano con el cubrebocas color azul puesto y una especie de careta transparente.
Charla con otro uniformado en sus rondines por el centro de la ciudad.
LAS CHELAS
"Más vale prevenir, que dejar el gusano seco", pareciera que expresa mientras pedalea su "bicla".
TAQUIZA
En otra avenida singular de la "Bella ciudad", un grupo de taqueros de canasta charlan a bordo de sus bicis sobre las bajas ventas que los ahorcan.
Han tenido que reducir los guisos, ya no hay de chicharrón, porque es más caro y el jornal se extendió unas horas más para acabar la canasta.
—Igual y le subo —pareciera que le dice uno al otro.
Los botes de salsa y las canastas cuelgan de las bicis mientras charlan.
Sería incierto y de pocos cuerdos decir que ya falta poquito y hay que aguantar, se repiten. La ciudad no ha parado, pero es cierto lo que asimila el hombre: la ciudad es terreno más de policías, bomberos que de civiles.




























