Rudy, una vida de lucha y resistencia trans
Este sábado cumple 19 años la marcha por los derechos LGBT+ en Toluca
Ximena García / El Sol de Toluca
Era domingo, en la foto principal, Rudy -con el cabello más corto- sale detrás del activista que inició la lucha por los derechos de la comunidad sexual, Israfil Filos Real.
Rudy se reconoce como una persona que busca la felicidad todos los días, pero sabe bien que no siempre se logra.
Su historia comenzó en 1970, en Veracruz. Nació como hombre y eso le costó perder a su núcleo familiar, pues su padre no aceptó que fuera una mujer trans, así que a los 12 años decidió huir de casa.
La calle Humbolt es conocida como zona tolerada para el sexoservicio, aunque pocas, aún hay mujeres trans que trabajan por las noches en la zona, debajo de una luminaria que resalte el cuerpo que se han diseñado a gusto.
La resistencia trans
Para ella no fue necesario gozar del derecho de corregir su acta de nacimiento, como se puede hacer en el Estado de México a través de la Ley de Identidad Sexogenérica.
Pero sabe que, aunque en el papel los derechos comienzan a reconocerse, en las calles es distinto. La discriminación, el rechazo, los crímenes de odio contra ella y cualquiera que sea distinta están a la orden del día.
En el Estado de México la tasa de crímenes de odio en contra de la comunidad de la diversidad sexual es de 2.1 al mes. “Cifra que no baja aunque haya leyes”.
Aunque este año no participará en la Marcha del Orgullo, debido a que cuida de su madre enferma, sabe que habrá más, que las calles aún deben llenarse de más glitter y celebraciones de una disidencia que crece, que existe porque resiste.