Agua y sal, indispensables para las ofrendas
Estos elementos además de purificar el alma de los difuntos, representan la presencia del señor
Alejandra Soto
Agua dulce, sal y agua bendita son los elementos que no pueden faltar en las ofrendas en honor a nuestros fieles difuntos, ya que estos representan el cuerpo y sangre del señor, explicó Magda González, catequista.
“Ofrendar en el Día de Muertos es la mezcla cultural donde convergen el ritual y la memoria, es compartir con nuestros difuntos la comida que en vida les gustaba y dialogar con su recuerdo”, dijo.
La sal representa la pureza y es el elemento principal de purificación para que el cuerpo del difunto no se corrompa y pueda transitar entre este mundo y el de los muertos.
El agua es un elemento que simboliza pureza y mitiga la sed de las ánimas después de su largo recorrido.
El agua bendita representa la presencia y bendición del señor, quien baja junto con los difuntos y los guía en el camino.
Además de estos, dijo que no pueden faltar en el altar las veladoras, cruces, calaveritas y sobre todo el copal que se encarga de purificar el ambiente y abrir el portal para que bajen nuestros fieles difuntos.


















