Locallunes, 6 de octubre de 2025
Cereso de Tulancingo, el más sobrepoblado de Hidalgo
De acuerdo con datos del Gobierno de México, en este centro penitenciario hay 645 personas privadas de su libertad
Octavio Jaimes

El Centro de Reinserción Social (Cereso) de Tulancingo, registra la mayor sobrepoblación penitenciaria en Hidalgo. Aunque su capacidad es para 373 personas, actualmente alberga a 645 internos, lo que representa un 72.9% de sobrecupo. Así lo manifiestan cifras de la división de Prevención y Reinserción Social de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal, con corte a agosto de 2025.
Este nivel coloca al Cereso de Tulancingo, ubicado en la colonia La Morena, por encima de otros centros del estado ubicados en ciudades principales. Uno de ellos, del Cereso de Pachuca, que con mil 878 espacios concentra dos mil 527 personas privadas de la libertad y presenta un 34.5 por ciento de sobrepoblación; o el de Tula, con 626 espacios y 830 internos, por lo que mantiene un 32.5 por ciento de sobreocupación.
A nivel estatal y con 645 reclusos, Tulancingo se mantiene como el tercer penal con mayor número de internos en Hidalgo, solo detrás de Pachuca y Tula. Del total de reclusos, 599 corresponden a presuntos delitos del fuero común y 46 al fuero federal. En cuanto a su situación jurídica, 542 personas cuentan con sentencia, mientras que 103 permanecen en calidad de procesadas.
Cabe recordar que el Cereso de Tulancingo registra cuatro muertes dentro de sus instalaciones en lo que va del año, tres de ellas ocurridas durante septiembre de 2025. La más reciente se reportó el 20 de septiembre, cuando un interno fue hallado sin vida en su celda.
Según el reporte oficial, alrededor de las 8:30 de la mañana, custodios encontraron al interno suspendido del cuello. Médicos del penal confirmaron que no presentaba signos vitales. Ante tal caso, la Procuraduría de Justicia de Hidalgo inició la investigación correspondiente.
Otra muerte se presentó el 4 de septiembre, cuando autoridades confirmaron la localización de un interno sin signos vitales; mientras que cuatro días después, el 8 de septiembre, falleció el director del Cereso en su dormitorio, por causas naturales, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública del estado.
En enero de este año, también se registró la muerte de un recluso y ante estos hechos, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo abrió una queja de oficio.