
Tulancingo, Hidalgo.- Ya sea para medir frijol, maíz, chiles, cacahuates y otros granos o especies, existe un típico instrumento que aún es utilizado en los tianguis tradicionales, principalmente en la Sierra Otomí-Tepehua. Nos referimos al cuartillo. Tiene una dimensión de 20 por 8.5 centímetros y esta medida equivale a un kilo y medio de lo que se despacha. Varios siglos después, sin duda, este artículo de madera, fabricado por expertos, ya que las dimensiones tienen que ser muy precisas, literalmente se resiste al olvido. El cuartillo tiene sus orígenes en la época medieval, en la Provincia Ibérica (España). En México, a la llegada de los españoles, se comenzó a implantar su uso, principalmente en los mercados de la gran Tenochtitlán. Durante siglos ha sido un instrumento básico en el comercio, principalmente rural. Hasta hace algunos años los cuartillos tenían que llevar el sello de las presidencias municipales, o bien los jueces de paz, comisariados ejidales o delegados los revisaban y daban su autorización para el uso correspondiente. En tianguis principalmente de cabeceras o localidades de Acaxochitlán, Tenango de Doria, Agua Blanca, Metepec, San Bartolo Tutotepec y Huehuetla, así como en la Sierra Norte de Puebla, es una herramienta muy útil para los comerciantes.