“No tenemos agua para los más necesario, como la higiene personal, lavar frutas y verduras, ni para asear la ropa o el sanitario”, expresó una ama de casa, vecina de la cabecera municipal.
Desde épocas antes de Cristo, se acostumbraba llevar ofrendas a Dios compuestas por semillas, trigo y otros productos de la siembra, para agradecer y pedir por buena cosecha, explicó el clérigo