Los municipios huachicoleros, más violentos
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 2018 el número de asesinatos aumentó 53 % en municipios por donde corren los ductos
La ruta del huachicol se trazó con sangre durante el año que terminó. Los 91 municipios por donde corren los ductos de Pemex fueron también los más violentos del país.
Lo anterior, a diferencia de los municipios por donde no pasan ductos, donde el aumento fue de apenas 11 %.
Todo esto en los estados de Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Puebla, Michoacán, Estado de México, Querétaro, Veracruz y Ciudad de México.
Los grupos del crimen organizado dedicados a la extracción ilegal de hidrocarburos ejercen la violencia como método para preservar los territorios donde tienen influencia.
Los primeros días de 2019 se registraron los asesinatos de presuntos líderes huachicoleros conocidos como El Vikingo, La Parka y El Tornillo, quienes controlaban la escena huachicolera en Hidalgo.
Creemos que existe un enfrentamiento entre huachicoleros porque en los últimos veintitantos días han aparecido más muertos
De acuerdo con una revisión de este diario, en los nueve estados donde pasan ductos de Pemex se registraron el año pasado 12 mil 353 homicidios dolosos, de los cuales 40 % ocurrieron en municipios con ductos o “huachicoleros”.
Esto quiere decir que el peso de la violencia en estos municipios incrementó, pues en 2017 el número de asesinatos cometidos en ellos representaba 29 %.
VIOLENCIA Y NEGOCIO
Dependiendo de cada estado los resultados varían, pero en general se observa que la presencia de crímenes violentos en municipios donde corren ductos de Pemex se está haciendo más común o está incrementando su importancia.
El caso más grave entre las nueve entidades por donde corren ductos de Pemex es Guanajuato.
Ahí los homicidios en sus municipios huachicoleros crecieron 136 % en 2018.
Esto se debió al incremento de más de 100 % de la violencia homicida en los municipios de Cortázar, Irapuato, Valle de Santiago, Abasolo, Pueblo Nuevo, Moroleón, Salamanca, Silao, Villagran, Yuriria y Pénjamo.
Así, de cada 100 asesinatos que sucedieron el año pasado en Guanajuato, entonces gobernado por los panistas Miguel Márquez y luego Diego Sinhue, 76.5 % ocurrieron en municipios huachicoleros.
Otro caso para destacar es el de Hidalgo, en donde la explosión del ducto en Tlahuelilpan cobró la vida de 114 personas, algunas de ellas extrayendo ilegalmente gasolina.
Según informó Octavio Romero, director de Pemex, con el paso de los años Hidalgo se convirtió en el estado donde más tomas clandestinas se registran.
En Jalisco, en tanto, el incremento de la violencia en municipios huachicoleros data desde el 2014. Desde ese año, el número de homicidios en esas alcaldías ha crecido 148 %.
Este periodo de tiempo coincide con el apogeo y lucha por el poder del cártel Jalisco Nueva Generación, ligado a la extracción de hidrocarburos.
Por ejemplo, en Puebla junto a otras seis personas fue abatido el líder huachicolero Comandante 30, en agosto pasado por elementos de la Marina, y era presuntamente responsable del asesinato de seis policías del municipio de Amozoc.
Sobre el combate frontal al crimen organizado, el gobierno federal no ha dado mayores detalles más allá del cierre de ductos, vigilancia aérea y protección militar a ductos.

















