Educación con perspectiva de género: un reto interminable para BCS
Los esfuerzos por lograr la equidad de género deben centrarse en las edades tempranas, con métodos educativos transversales e interdisciplinarios
Sofía Apodaca / El Sudcaliforniano
A su vez indicó que, como obligación a nivel nacional, se cuentan con programas educativos en los cuales se retoma la impartición de clases con enfoque de género; tanto para el alumnado como para la ciudadanía.
Sin embargo, a pesar de que la SEP BCS plantea programas y estrategias referentes a la perspectiva de género, aún es una lucha institucional lograr el empoderamiento de las niñas, jóvenes y mujeres docentes, manifestó López Borboa.
GÉNERO Y EDUCACIÓN EN UNIVERSIDADES: EL PRESUPUESTO NO LO ES TODO
Entre esas acciones, se encuentran la creación de programas, talleres y campañas de sensibilización ante temas referentes a la inclusión, género y sexualidad, así como la impartición de protocolos de atención a víctimas de violencia; entre otras actividades.
Personal administrativo de la universidad señaló que en la actualidad se cuenta con talleres, pláticas y conversatorios por parte del Centro de Desarrollo Humano, dirigido por el área de Psicología de la institución universitaria.
Ambas universidades priorizan la productividad investigativa para identificar áreas de oportunidad en los diferentes entornos sociales, aunado a los constantes análisis en cuestión de las políticas públicas en la capital del estado.
EQUIDAD DE GÉNERO ES “CHAMBA”
“Me parece muy bien, y también se necesita un programa dirigido a hombres para que vaya a la par el cambio de visión de género”, expresó Guadalupe.
Hugo, un padre de familia, reconoce que los programas educativos de su pequeña hija, basados en el enfoque de género, han sido un parteaguas en su formación y creencia de lo que significaba ser una persona de un cierto género.
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Sin embargo, opina que los esfuerzos por realmente lograr la equidad de género, deberían fortalecerse todavía más “desde casa”; materializar y poner en práctica lo que se enseña en los planteles educativos, y ser críticos ante ello.
Por tanto, invita a que los padres de familia también se involucren y trabajen en el propio proceso de deconstrucción de género.
“Yo creo que sí son de ayuda, pero depende cómo. Que la balanza se incline de manera equitativa para todos; pero sí ha sido muy importante. Hay que seguir aprendiendo”, opinó Hugo.


























