Todo el personal de la SRE se encuentra más que apurado para terminar de afinar los detalles de la visita del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau. La reunión, que se realizará del 9 al 11 de enero próximos, tiene como marco la X Cumbre de Líderes de América del Norte, donde tocarán diversos temas de interés para los tres países. Nos dicen que el presidente López Obrador quiere ver la forma de que en el tema del panel energético promovido por EU y Canadá pueda evitarse el pago de sanciones que llegarían hasta 40 mil millones de dólares, aprovechando la buena relación que hay entre las tres naciones, algo que se antoja muy complicado, pero que en Palacio Nacional y en la oficina de los servicios diplomáticos de México tienen hasta los santos de cabeza para ver si se hace el milagrito, ya que se da por perdido el tema para nuestro país.
¿Se acuerda del presunto defraudador Francisco Javier Reyes de la Campa, expresidente de Accendo Banco, acusado de fraude, detenido en junio pasado y que luego de una semana salió del reclusorio para continuar su proceso en libertad? Pues ahora las autoridades le han descongelado las cuentas. Habrá que esperar la justificación que salga de la Unidad de Inteligencia Financiera, de Pablo Gómez, para regresarle los recursos a un empresario que, junto con sus hermanos, tenía una investigación vigente por lavado de dinero. Sobretodo porque entre las víctimas del banco y sus directivos están cinco estados -Puebla, Hidalgo, Veracruz, Chihuahua y la Ciudad de México-, aunque los dos últimos retiraron su dinero días antes del anuncio de revocación de licencia del banco por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), hay tres entidades que tendrán que esperar. Hasta ahora, sólo Hidalgo ya inició acciones legales para tratar de recuperar más de 807 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) que depositó en un fondo de inversión de Accendo.
Las porras calderonistas deberán repensar sus cánticos en torno al ministro Arturo Zaldívar, que fue propuesto en 2009 en sustitución de Genaro Góngora Pimentel, y que es apodado entre sus pares como Secretario de Justicia de la 4T al comportarse más como parte del gobierno federal que como cabeza de un poder autónomo. Lo que va a ocurrir, nos dicen, es que ahora todo este bloque se querrá ir con Norma Lucía Piña Hernández, pero van a chocar porque hay posiciones ideológicas divergentes en temas torales como el aborto y la despenalización de las drogas.